Ambientada en la década de 1950, pero filmada con la estética cinética de los 80, Marty Supremo sigue a Marty Mauser, un volátil vendedor de zapatos, que canaliza su obsesión por el tenis de mesa en una búsqueda desmedida de la gloria para convertirse en campeón mundial.
Corre el año 1952, y casi nadie (excepto Marty) se toma en serio el ping-pong. Pocos lo considerarían un deporte. Pero él está convencido de que el tenis de mesa es su vocación, y lucha por la oportunidad de demostrarlo a lo largo de 150 minutos increíblemente estresantes e innegablemente emocionantes.
Combinando energía despreocupada y rodada con cinemática ansiosa y adrenalínica, este filme protagonizado por Timothée Chalamet es una mezcla de comedia, acción y deportes que desafía cualquier clasificación fácil, pero que exige atención.
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La idea central del filme es que, a pesar de la habilidad sobrenatural con la raqueta del protagonista, casi nadie respeta su dominio absoluto del tenis de mesa. Marty nunca acepta un no por respuesta, Y como se cree el mejor, se siente justificado para alcanzar sus metas cueste lo que cueste.
El actor estadounidense-francés es el más joven en conseguir dos nominaciones a mejor actor en los premios de la Academia desde James Dean, pero podría extender esa histórica racha con una tercera nominación por este papel.
Y si sale triunfador, se convertiría en el segundo actor más joven en ganar el premio Óscar al mejor actor en la historia, detrás de Adrien Brody, que tenía 29 años cuando ganó por El pianista. (E)
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