La nueva película del director estadounidense de cine independiente Jim Jarmusch, Padre, madre, hermana, hermano, ya se encuentra en Ecuador luego de convertirse en una de las producciones más comentadas del último año tras obtener el León de Oro en el 82.º Festival Internacional de Cine de Venecia.
La cinta, escrita y dirigida por el cineasta de 73 años, mantiene el estilo que lo ha caracterizado a lo largo de su carrera: historias independientes, personajes excéntricos y una narrativa alejada de las fórmulas tradicionales. El propio director ha señalado anteriormente que no le interesa escribir historias sobre “sexo, venganza y ganar mucho dinero”.
Reconocido por retratar la cotidianidad y por su particular humor seco, Jarmusch explicó que suele enfocarse en elementos que otros realizadores omitirían. “La mayoría de los directores eliminarían los viajes en taxi de la trama, pero yo hice una película entera sobre ellos”, comentó.
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La película está estructurada en tres historias ambientadas en Nueva Jersey, Dublín y París, y aborda relaciones familiares marcadas por la distancia emocional.
En el primer segmento, titulado Padre, Jeff y Emily viajan por una carretera nevada para visitar a su padre viudo, con quien mantienen una relación distante. Durante el encuentro, el hombre insiste en que atraviesa problemas económicos y pide dinero a sus hijos. Sin embargo, la situación genera dudas cuando Emily descubre que lleva un reloj Rolex que él asegura que es una réplica. Tras la visita, el padre revela que su realidad económica no es la que aparentaba.
Esta historia cuenta con las actuaciones de Tom Waits como el padre, Adam Driver como Jeff y Mayim Bialik como Emily.
La segunda parte, Madre, transcurre en Dublín y sigue a una escritora famosa que recibe cada año a sus hijas para tomar el té, en lo que representa el único encuentro anual entre ellas pese a vivir en la misma ciudad. Timothea anuncia durante la reunión que fue ascendida dentro del consejo municipal para la conservación de edificios históricos, mientras que su hermana Lilith intenta aparentar estabilidad económica frente a su familia. Durante el encuentro también aparece otro Rolex que nuevamente es presentado como una réplica.
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En este segmento participan Charlotte Rampling como la madre, Cate Blanchett como Timothea, Vicky Krieps como Lilith y Sarah Greene como Jeanette.
La última historia, Hermana, hermano, se desarrolla en París y presenta a los mellizos Skye y Billy, quienes se reencuentran tras la muerte de sus padres en un accidente aéreo. Ambos regresan al apartamento familiar vacío, donde revisan recuerdos de su infancia, documentos falsos y pertenencias de sus padres mientras intentan reconstruir su vínculo.
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El reparto de este segmento incluye a Indya Moore como Skye, Luka Sabbat como Billy y Françoise Lebrun como Madame Gautier.
El duelo por los padres, tanto vivos como fallecidos, atraviesa las tres historias de la película. Sobre ese tema, Jarmusch aseguró que no tiene una visión trágica sobre la muerte. “No soy una persona obsesionada con la muerte en absoluto. De hecho, intento pensar en ella de una manera casi budista u oriental. Las cosas son cíclicas. Creo que la energía no se crea ni se destruye. La vida es un hermoso regalo, pero no lloro la idea de perderla algún día”.
Según Jarmusch, el proceso creativo de esta película fue rápido. “Estaba pensando en lo interesante que sería si Waits interpretara al padre de Driver. Y luego pensé en Bialik como la hermana de Driver porque era mi presentadora favorita de Jeopardy!. Lo escribí en, no sé, diez días. Quizás dos semanas”.
Blanchett también destacó la forma de trabajo del director. “Jim se entrega por completo a sus actores y al equipo. Observa y escucha el mundo de una manera muy particular; se fija en detalles que la mayoría de nosotros pasaríamos por alto. Valora y resalta las peculiaridades de las personas que normalmente se descartarían o se ignorarían”.
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Aunque la película fue rechazada por el Festival de Cannes, Jarmusch decidió llevarla a Venecia, donde terminó obteniendo el máximo reconocimiento del certamen. Sobre ese premio, el director afirmó: “No esperaba ganar. Fue muy apreciado, pero no me interesa la competencia de la expresión artística. Para mí es una tontería, en cierto modo”. (E)










