“Hace algunos años estaba sentada en el set y mi director me dijo: ‘¿Puedes pasarme tus bragas, porque se ven en la escena y no deberías llevarlas, pero (tranquila) que no veremos nada’. Le dije que claro, pero no sabía que ese momento iba a cambiarme la vida”, dijo la actriz estadounidense Sharon Stone cuando recogió el galardón a la Mujer del Año en los Premios GQ Hombres que se celebró esta semana en Komische Oper, Berlín.