Sangurimas es una subversión del clásico de José de la Cuadra, paradigma no solo para el pueblo montuvio, sino también de la forma en la que el patriarcado ha vertebrado a toda nuestra nación. Nieto del invasivo Matapalo, el árbol de tronco añoso que encarna la naturalización de la violencia fundacional de nuestra estirpe, el cacique de La Hondura (pueblo-metáfora hermano del Macondo de García Márquez y del Twin Peaks, de David Lynch), Nicasio Sangurima merma aquí su rol protagónico, privilegiando voces y miradas de las mujeres de su familia, violadas, disciplinadas y asesinadas generación tras generación.