“Di los terrenos para que se construyera el estadio, lo han reconocido, pero no me han invitado al centenario de Barcelona. Este es el Ecuador, cuna de mal agradecidos...VIVA BARCELONA...”. Ese fue el mensaje que escribió en su cuenta en X, antes Twitter, Abdalá Bucaram Ortiz, expresidente de la República, el sábado 1 de febrero, día de la Noche Amarilla.
Mientras era mandatario en 1997, Bucaram se desempeñó en paralelo como presidente de Barcelona SC, institución que este 2025 cumplirá un centenario de vida, y por eso su anhelo de ser parte del festejo sabatino que se inició a las 16:00 y se extendió hasta la medianoche.
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No obstante, en la celebración no se vio a ningún expresidente de la institución, invitado por tal calidad. La aseveración de él en X generó algunas reacciones.
“‘Di los terrenos’ dice, como que hubieran sido de él”, cuestionó en dicha plataforma Cristian Hidalgo.
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“Cuánta generosidad, donar unos terrenos que pudieron ser herencia para sus hijos. Se necesita más barcelonistas así”, escribió con sarcasmo Oswaldo Loor.
También hubo usuarios que reflexionaron en otro sentido. Por ejemplo, David Nahón señaló que en la conmemoración de los 100 años (1 de mayo) si el club dirige invitación a los presidentes que pasaron por el club, a Bucaram le asistiría el derecho de ser considerado.
“Debería estar invitado, eso es un derecho, así unos hayan podido cumplir con sacar un título u otros solo cumplir su periodo, pero la historia lo dirá”, sostuvo dicho usuario.
¿Qué rol cumplió Abdalá con relación al estadio de Barcelona SC?
Barcelonista confeso, Abdalá Bucaram Ortiz fue alcalde de Guayaquil entre 1984 y 1985, cuando se aprobó el traspaso de un terreno en Bellavista al club. El terreno colindaba con la ciudadela Ferroviaria, el estero Salado y el suburbio.
Según la historia contada hace años atrás por Isidro Romero Carbo, quien fue presidente del equipo torero entre 1982 y 1986 y tuvo otros dos periodos más, ese predio que acogía el basurero de la ciudad era de la Junta de Beneficencia de Guayaquil y en principio hubo una negativa de los directivos de ese entonces para cederlo al club.
“Mira, esa historia yo creo que pocos la saben, quien fue un gran ejecutor para que ese terreno se lo diera la Junta a Barcelona fue el alcalde de la ciudad de Guayaquil en aquella época, Abdalá Bucaram”, contó Romero Carbo en una entrevista con el periodista Carlos Víctor Morales, cuyos extractos se han difundido en redes sociales tiempo atrás.
De acuerdo con el expresidente del cuadro canario, el entonces alcalde Bucaram intervino para que la Junta acceda a dar el terreno en el que ahora se asienta el estadio que llevó el nombre de Isidro Romero Carbo, hoy llamado Banco Pichincha.
Los recursos para la construcción del escenario deportivo llegaron por vía gubernamental y aportes de la empresa privada.
A través de la Unidad Ejecutora para el Deporte, adscrito a la Gobernación del Guayas, el gobierno de León Febres-Cordero entregó 200 millones de sucres. En esa época Jaime Nebot era el gobernador de la provincia.
El proyecto estuvo a cargo de los arquitectos Ricardo Mórtola y José Viteri, la ejecución fue obra de Construcciones Modulares S. A. (Moconsa).
El primer partido en el estadio Monumental se dio el 27 de diciembre de 1987, cuando al frente del club estaba Heinz Moëller. Se trató de una preinauguración en la que Barcelona perdió 1-3 ante Peñarol de Uruguay, entonces campeón de la Libertadores y que venía de Japón, donde había perdido la final de la Copa Intercontinental con el Porto, de Portugal.
Y el primer juego por campeonato nacional fue el 13 de marzo de 1988, cuando Barcelona venció 2-1 a Esmeraldas Petrolero.
De la rivalidad política al abrazo
Abdalá Bucaram Ortiz y su contendor político de antaño, el también exalcalde Jaime Nebot, protagonizaron un hecho sin precedentes el 11 de octubre del 2023 en el escenario deportivo.
En ese entonces el club era presidido por Carlos Alfaro Moreno, quien en la actualidad se desempeña como mánager deportivo del club.
Nebot, presidente vitalicio del equipo porteño, y Bucaram fueron testigos en la ceremonia de honor por la cesión del predio. En ese acto se firmó el traspaso del terreno de la Junta de Beneficencia de Guayaquil al club deportivo; allí hubo un abrazo entre los adversarios políticos. (D)