Es común ver a gallinas, palomas, pericos y loros posados en las ventanas, techos, veredas, en la calle e incluso son considerados mascotas. Sin embargo, las aves son causantes de enfermedades respiratorias e intestinales, que generalmente son desconocidas por los médicos y los pacientes, quienes omiten que han estado en contacto con estos animales en el momento del diagnóstico.