En el universo mágico de Harry Potter, creado por la autora británica J.K. Rowling, aparece Crookshanks, la mascota de Hermione Granger. Este gatito, con cara aplastada y con una cola peluda en forma de cepillo redondo, es más astuto que cualquiera de su especie, porque es mitad kneazle (raza ficticia de felino).