Los calificativos de Capital Montubia del Ecuador y el Mejor Balneario de Agua Dulce del país, ponen a Salitre en un sitial especial e invitan a conocerlo.
Con el canto del gallo y las primeras luces del alba, de viejas casas de caña que asoman en el firmamento, salen hombres a caballo, otros a pie con machete en mano y los pies desnudos; unos se encaminan a las fincas, otros al río o a los campos, pero todos con un mismo objetivo: trabajar y ganarse el sustento diario.
La estampa, que evoca épocas pasadas, se observa a poco más de 40 kilómetros del puerto principal, en el cantón Salitre; los actores: los montubios, un grupo humano con mística de trabajo que no se ha contaminado con el progreso y la tecnología, que vive de lo que le da la tierra y el río, pero que es leal, amable, generoso y sobre todo, un hombre de honor.
Publicidad
“La palabra de un montubio está por encima de cualquier documento o firma”, señala Wicho León, uno de los mayores animadores del Rodeo Montubio.
El montubio es el emblema de Salitre y sus tradiciones como el rodeo o las peleas de gallos, los amorfinos, son parte de su patrimonio. No en vano este cantón fue declarado por ordenanza del 12 de octubre del 2000, Capital Montubia del Ecuador.
Publicidad
Pero no solo este distintivo caracteriza a Salitre, que el próximo 27 de noviembre cumplirá 43 años de cantonización. Allí la tierra es generosa; la producción de arroz, banano, sandías y maíz llega a los mercados de todo el país.
El ganado y la industria avícola son otros rubros importantes de ingresos.
Pero es en la pesca y la cacería donde las familias salitreñas tienen su fuente de alimentación. “La gente de la ciudad no sabe lo sabroso que es un estofado de bocachico, un arroz con gallareta, el pusungo, es comida sana y natural”, refiere Antonio Jiménez.
Cambio de nombre
Salitre es el tercer nombre de esta zona. Nació como parroquia Las Ramas, del cantón Daule, a pesar de que por su tierra salitrosa se la conocía como El Salitre; se elevó a cantón con el nombre del banquero guayaquileño, Francisco Urvina Jado, denominación que cambió en el año 1998 por Salitre.
Su cabecera cantonal presenta un aspecto renovado, con lujosas edificaciones, muchas de sus calles limpias y asfaltadas aunque evidencia un desordenado y cada vez mayor movimiento comercial.
En veredas y portones se expenden jugos, frutas, comidas preparadas, ropa, juguetes, que causan molestias a los peatones y congestionan el paso de vehículos.
Cuenta con todos los servicios básicos: agua potable, energía eléctrica, teléfonos, pero su mayor problema son las inundaciones, debido a que es una zona baja y porque no cuenta con un adecuado sistema de alcantarillado.
“Sueño con culminar el sistema de alcantarillado y evitar las inundaciones en el invierno con un relleno hidráulico; el proyecto lo tengo listo y solo espero saber quién es el próximo Presidente de la República para entregárselo”, manifestó el alcalde, Julio Alfaro Mieles.
SALITRE
Extensión: 38.000 km2.
Ubicación: Noroeste de la provincia del Guayas.
Límites: Norte y este con la provincia de Los Ríos; al sur, con el cantón Samborondón y al oeste con Daule, Santa Lucía y Palestina.
Clima: Cálido y húmedo.
Altitud: 5 metros sobre el nivel del mar.
Población: 72.673 habitantes.
Producción: Agrícola, arroz, maíz, mango, sandía, banano. Ganado vacuno, porcino y granjas avícolas.
Comidas típicas: Bollo de pescado; caldo de gallina; hornado de tortuga; pusungo; caldo de salchicha; seco de gallina; chancho y carne; y cazuela de pescado.
Historia: Se creó como parroquia Las Ramas, de Daule; se elevó a cantón como Urvina Jado, en honor a un banquero guayaquileño, pero en 1998 las autoridades locales lograron el cambio de nombre a Salitre.
Festejos:
15 de febrero: parroquialización de Vernaza; 26 de agosto: parroquialización de Junquillal; 15 de octubre: parroquialización de La Victoria; 27 de noviembre: cantonización de Salitre.
Ríos:
El principal es el río Vinces, que recorre de norte a sur todo el cantón, además los ríos: Mastrantal, Pula, Jigual, Bapadozapanal y Los Tintos. Los esteros: Roque, Candilejas, Briceño, La Piedad, Bejuco, etc.