El presidente Hugo Chávez demolió esta tarde la posibilidad de un referendo inmediato sobre su mandato sin una compleja reforma constitucional, mientras la OEA y Estados Unidos insistieron en que la crisis política en Venezuela necesita una salida electoral.
El mandatario, un teniente coronel retirado que fue derrocado efímeramente en abril, enfrenta una fuerte presión de sus opositores políticos y militares rebeldes que claman su salida del poder, que ocupa hace más de tres años tras ganar en unos comicios democráticos en 1998.
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En un intento por zanjar las diferencias, está previsto que representantes del gobierno y de la oposición instalen la semana próxima una mesa de diálogo, con especial énfasis en una negociación electoral.
Pero Chávez negó de plano que las partes lleguen a un acuerdo concertado sobre un referendo consultivo para determinar aspectos del período gubernamental, argumentando que ello violaría la Constitución pues esa materia está contenida en un referendo revocatorio, que sólo se puede hacer a partir de agosto del 2003, cumplida la primera mitad de su mandato.
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"Para mí está prohibido eso y es que no lo voy a hacer. Cualquier acuerdo al que podamos llegar en esa mesa de diálogo debe estar inscrito en la Constitución", expresó en una conferencia de prensa con corresponsales extranjeros.
De lo contrario, constituiría un "golpe de estado" contra la Constitución de 1999, que él mismo impulsó, advirtió.
"La única forma de que eso pueda cambiar es ir a una reforma constitucional", dijo Chávez al explicar que para ello hay que contar primero con la venia del parlamento, donde el oficialismo tienen una precaria mayoría simple, y luego ir a un referendo aprobatorio de la reforma a la Carta Magna.
CHAVEZ DISPUESTO A AMNISTIAR A MILITARES REBELDES
Sus adversarios están empeñados en convocar a un referendo consultivo a muy corto plazo para que el país decida si quiere que Chávez siga gobernando, en medio de las crecientes tensiones políticas y un oscuro panorama económico.
Los partidos políticos de la oposición están recogiendo firmas para introducirlas el lunes en el organismo electoral, con la idea de ir a un referendo y luego a unas elecciones.
El ambiente se caldeó más desde que la semana pasada un grupo de 14 militares activos de alto rango, sin manejo de tropas e investigados por el golpe de abril, llamaron a sus compañeros de armas a desconocer al gobierno de Chávez y se declararon en desobediencia.
Desde entonces se han sumado varias decenas más de oficiales y están atrincherados, junto con cientos de civiles, en una plaza de Caracas anclada en la exclusiva urbanización de Altamira, donde algunos los tratan como una suerte de héroes y les piden autógrafos y fotos.
El mandatario dijo el jueves estar "dispuesto" a estudiar una amnistía para esos oficiales, en lo que Chávez calificó como un conflicto más de los de "baja intensidad" que ha afrontado.
"Estoy dispuesto y digo que ya he pedido asesoría jurídica sobre el tema", dijo al agregar que sería posible si "los actores manifiestan su voluntad y demuestran esa voluntad de rectificar".
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, reiteró el jueves la necesidad de desmontar esa manifestación.
El diplomático, quien estuvo durante la semana en el país para ser un facilitador en el conflicto, dijo que "esa situación de manera indefinida crea muchas tensiones en este país. Se están tomando demasiados riesgos".
Gaviria, quien regresará a Venezuela el lunes luego de ir a Quito a una reunión del ALCA, dijo esta semana que los militares que decidan incursionar en la arena política deben dejar sus uniformes, y si no volver a sus cuarteles.
Chávez dijo el jueves que esa manifestación no le quita "el sueño" aunque admitió que no la minimizaba e incluso dijo que el tema sería uno de los que se discuta en la mesa de diálogo.
ABIERTO A REFORMA CONSTITUCIONAL
Otro tema seguro que dijo estaría en negociaciones es una reforma constitucional, pero no una simple consulta popular sobre su gestión. "(El referendo consultivo) no puede ser utilizado para la materia del período gubernamental. Eso es más claro que el canto de un gallo", dijo.
"Si quieren hablar de un referendo para preguntarle al país sobre la presencia o la permanencia de Chávez en el poder, pues no hay otro referendo que el revocatorio. Es parte de los temas que vamos a debatir en la mesa, pero que eso sea motivo de una negociación sería imposible", afirmó el mandatario.
Mientras Chávez descartaba la eventual negociación, Gaviria reiteraba el jueves que la salida a la crisis es electoral.
"La única manera de salir de esta situación es que la oposición y el gobierno se pongan de acuerdo en una solución de naturaleza electoral, en un referendo, con unas consecuencias que todos compartan y en una fecha que todos compartan", dijo.
Agregó que "eventualmente habrá que cambiar el régimen legal, inclusive el constitucional".
Por su parte el subsecretario de Estado para Asuntos Interamericanos de Estados Unidos, Otto Reich, dijo el jueves que "cualquiera sean las soluciones electorales a las que lleguen los venezolanos, el diálogo debe ser libre, justo, transparente y pactado entre los dos, gobierno y oposición".