Los ámbitos de la ética y de la bioética, como aproximaciones de la filosofía moral a la realidad local, nacional y mundial, han venido siendo tratados sistemáticamente por las universidades de Cuenca y por algunos de sus ciudadanos.

En el año 2018 se realizó un primer gran evento con el nombre genérico “Ética, universidad y sociedad”. Fue organizado por las cuatro universidades asentadas en la ciudad y contó con la participación de ponentes nacionales e internacionales. Posteriormente, en el 2019 se conforma la Red Universitaria y Ciudadana de Ética y Bioética, Ruceb, con la participación de las mismas universidades y de personas nacionales y extranjeras. Debo honrar la memoria de dos ciudadanos que formaron parte de la Red y que ahora no están más físicamente con nosotros, los distinguidos doctores Mario Jaramillo Paredes, cuencano notable, y Francisco Huerta Montalvo, guayaquileño ilustre. Ellos se sumaron a la iniciativa y contribuyeron desde su límpida prestancia cívica con las acciones y objetivos de la Ruceb.

Posteriormente, se desarrollaron anualmente –cada vez en una universidad diferente– sendos congresos internacionales sobre ética y bioética en los años 2020, 2021, 2022 y 2023, siempre bajo el nombre “Ética, universidad y sociedad” y, en cada ocasión, sobre un aspecto social distinto. Los contenidos de esos congresos y actividades previas se encuentran en internet.

El quinto congreso permitirá la vital e insoslayable reflexión sobre la ética del agua, ahora que sentimos nuestra irresponsabilidad frente a su uso y cuidado. Es la Universidad Católica de Cuenca y la Ruceb quienes lo han propuesto y cuenta con la participación de otras dos universidades cuencanas y de dos grupos de ciudadanos que se han organizado para trabajar sobre la moralidad de la acción de la sociedad ecuatoriana en su relación con el agua. Además, conocen del tema y participan en la planificación del mismo profesores universitarios y ciudadanos europeos y brasileños, así como instituciones internacionales relacionadas con la ética, la ciencia, la cultura y la educación, con el fin de apoyar la gestión nacional en estos meses de actividad previa al congreso que será en mayo de 2025.

Se ha definido, como objeto del análisis moral, a la realidad del agua y de la gente en la Biósfera Macizo del Cajas a través de las siguientes aproximaciones disciplinares: jurídico-normativa, ciudadana, científica, filosófica-social y tecnológica, teniendo siempre como núcleo fundamental a la ética de cada una de ellas. Se integrará una nueva línea, muy poderosa, que será coordinada por artistas plásticos cuencanos que proponen la síntesis estética que representa el arte desde su mirada crítica a la ética de la relación humana con el agua.

Conocen de esta iniciativa universidades ecuatorianas que trabajan en Galápagos, en la Costa y en la Amazonía, con las cuales se busca analizar la ética del agua en cada una de esas regiones.

El grupo trabaja entusiasta y comprometido con el cuidado de la vida. Abrumado por la desolación que ya se presenta y es cada vez más devastadora y mortal. Compelido por la urgencia y la responsabilidad de actuar frente al drama de la destrucción. (O)