Puedo dar fe de que vivir en Europa deja recuerdos muy buenos, en cada esquina encuentras músicos ejecutando piezas magistrales. Uno de sus países, Alemania, es mayoritariamente seguro, donde las reglas se cumplen, sin excepciones, donde se trabaja sin distracciones, pero también se vive una vida privada vibrante.

Ahí descubres gustos culturales e intelectualmente desarrollas destrezas que nunca supiste que tenías, te da una sólida capacidad de resolución de problemas que te vuelve un talento muy por encima de lo común.

Tuve la oportunidad de estudiar en Alemania gracias al Gobierno alemán a través del DAAD (Deutscher Akademischer Austauschdienst), donde gané una beca. Estudié en el Goethe-Institut, que es la escuela de alemán más prestigiosa del mundo, y completé un máster en Ciencias en la Universidad Técnica de Múnich (TUM).

TUM es la mejor universidad alemana, ya que consistentemente aparece como la # 1 en los rankings internacionales en el rubro de ciencia e ingeniería. Además, cuenta con 18 premios Nobel asociados a su historia.

El estudio en la Universidad Técnica de Múnich fue duro y exhaustivo, pero el esfuerzo mereció la pena, gran parte de lo que soy hoy nace de mi experiencia en Alemania.

Existe un examen llamado PISA (Programme for International Student Assessment), que consiste en una evaluación internacional aplicada cada tres años a más de 80 países. Los estudiantes alemanes suelen sacar más de 500 puntos en ese examen, mientras que Ecuador sacó, en una versión adaptada a países en desarrollo (PISA-D), 370 puntos, lo que indica que un estudiante alemán aventaja cuatro años de enseñanza en matemáticas al ecuatoriano.

El preuniversitario en Alemania se llama Studienkolleg y es bastante riguroso. Hay aproximadamente 15.000 nuevos estudiantes que ingresan por año, de los cuales se estima que 20 % son de India o China, 10 % son de Siria o Turquía y 5 % son de Irán, Pakistán, Afganistán o Nigeria.

Apenas el 5 % son de América Latina, esto nos lleva a una estimación de 900 alumnos latinos por año, de los cuales 20 son ecuatorianos. Ecuador representa el 0,2 % de los estudiantes en el preuniversitario alemán. ¿Por qué Ecuador no mira hacia Alemania como destino de estudios, cuando los beneficios de esa educación son muy relevantes y complementarios?

La estadística indica que los hispanohablantes aprueban el preuniversitario alemán en el primer intento con 52 % de probabilidad, pero en universidades muy exigentes como Mainz este porcentaje puede bajar hasta el 7 %. Afortunadamente, se estima que el 80 % de los que toman el preuniversitario alemán en el segundo intento aprueban.

¿Serán estos retos los que nos alejan de estudiar en Alemania… nos detiene la barrera del idioma o la exigencia inicial?

De mi experiencia, Alemania es uno de los mejores lugares para formarse en el mundo. El sueño de muchos padres de ver a sus hijos formar parte de la élite más exitosa del mundo puede convertirse en realidad estudiando en Alemania, y yo encantado les comparto mi experiencia para ayudarles en ese camino. (O)