En la comandancia de la Policía Nacional, ubicada en el norte de Quito, el ajetreo se sentía. Uniformados llegaban en camionetas, patrullas y carros privados para, como ellos mencionaban, armar filas y poner a punto los pelotones.
El comercio todavía se mantenía abierto a las 21:45 de este domingo 3 de mayo, pero la mayor cantidad de gente ya estaba en sus casas, mirando por las ventanas y esperando el inicio del toque de queda a las 23:00.
El primero en llegar fue el comandante de la Zona 9, Patricio Almendariz. Con él comenzaba todo el intenso operativo que reunió a más de 4.250 policías, quienes controlarán la circulación vehicular hasta las 05:00.
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“Desde la Policía Nacional queremos informar a la ciudadanía que desde las 23:00, vamos a empezar con el toque de queda en todos los distritos de la ciudad. Vamos a tener puntos de control en las avenidas y arterias principales de circulación. Estos dispositivos ya están organizados para cerrar las vías e impedir la circulación de vehículos, motocicletas y personas. Rogamos a la población abstenerse de circular a fin de evitar detenciones", dijo Almendariz en sus primeras palabras.
El comandante impulsó a la institución a cumplir su deber en estos 18 días de toque de queda.
Eran las 22:00 y en tres pelotones de nueve columnas de agentes, los encargados tomaban lista.
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De busos verdes, chalecos antibalas negros, gorras del mismo color con bordados dorados de la institución, cada uniformado, al escuchar su nombre, gritaba “presente, mi mayor”; y chocaban sus botas de cuero.
Ese fue el protocolo primario, en el que Almendariz, una vez más, mencionó que el principal objetivo de este dictamen del Ejecutivo es seguir combatiendo a la delincuencia que atenta contra la integridad de la ciudadanía.
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“Tenemos algunas bandas identificadas que por reserva de la información no puedo entregar, pero debo mencionar que vamos a realizar cuatro operaciones en contra de estos grupos delincuenciales en los próximos 15 días y esperamos afectar a 40 actividades ilegales“, manifestó el coronel.
17 checkpoints o puntos de control y 25 convoyes que circularán la ciudad son parte de este megaoperativo que impedirá la movilización natural por la capital.
La hora cero del toque de queda
Una caravana salió desde la Mariana de Jesús y Acevedo con destino hacia la Plaza Artigas, donde por filas, a lo ancho y largo del redondel, pelotones de agentes empezaron a cerrar las intersecciones mientras los carros pasaban despacio por la zona. Allí también se ubicaron uniformados de las Fuerzas Armadas.
Quedaban 20 minutos para las 23:00. Quito poco a poco se iba apagando, mientras un helicóptero con un foco gigante y varios drones analizaban a los conductores desde el cielo.
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A falta de 10 minutos, luces parpadeantes rojas y azules se confundían entre la neblina que cayó sobre Quito a esa hora.
A conductores que aún circulaban por las arterias, se les acababa el tiempo. Tal cual en fin de año, cuando la primera campanada de enero iba a llegar, muchos se apuraban, aceleraban y con gestos de desesperación, veían la gran cantidad de policías y no dudaban en volar.
Este domingo 3 de mayo, siete puntos de control se activaron a lo largo de la ciudad, pero en uno de ellos existió la oportunidad de constatar el inicio del toque de queda que se extenderá hasta el 18 de mayo.
Primeras detenciones e incidentes
La hora cero llegó. Camionetas tipo patrulla, agentes de la policía y militares empezaron con los primeros aprehendidos, que poco a poco sumaron diez y uno a uno fueron subiendo a un bus de la Policía Nacional para esperar ser puestos ante la autoridad competente por incumplir la medida de toque de queda.
“Se pasó el tiempo, vine a la farmacia y no había ni lo que quería. Acataré la orden. Venía de la farmacia y nos toca esto. No sé el procedimiento pero a las 23:00 en punto pasé por aquí”, mencionó Polo, uno de los aprehendidos en medio del dictamen.
En la fría noche pasaron algunas novedades. Incluso, una persecución se generó, ya que el conductor de un carro liviano, que aparentemente se encontraba en aparente estado etílico, intentó huir por la Isabela Católica y tres motorizados consiguieron atraparlo. Sin embargo, otro ciudadano evadió el control en la avenida Colón.
Los conductores que pasaban por el sector tenían que estacionar sus carros al extremo de la avenida Colón. Muchos venían de viaje con la familia, incluso en el interior de los automotores había niños, quienes, según las autoridades, tenían que ser puestos a órdenes de la Dinapen.
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“Yo ya los vi y tampoco iba a infringir o darme la vuelta. Estaba justo a tiempo, no quise pasarme el semáforo, veníamos de Ibarra con las justas", aseguró Rubén, otro detenido en el primer día del toque de queda.
La corresponsabilidad ciudadana y excepciones
El coronel Almendariz mencionó que la comunidad es corresponsable de las detenciones, debido a que el anuncio del toque de queda se desarrolló con un tiempo considerable para que toda la ciudadanía se entere.
“Nosotros hemos hecho una campaña por varios días, incluso antes de que se emitiera un decreto de estado de excepción. Nosotros hemos comunicado, pero lamentablemente existen ciudadanos que no han observado la norma y tendrán que responder por la inconducta", concluyó el funcionario policial.
Así como hubo varios apresados, también hubo quienes poseían salvoconductos para trasladar a trabajadores públicos como es el caso de Marcelo quien estaba acompañado por servidores del Metro de Quito. (I)







