Esmeraldas
Publicidad
El cadáver estaba boca arriba sobre el asfalto y bajo la lluvia, en el kilómetro 9, entrada a la parroquia rural San Jacinto del Búa.
Publicidad
Esmeraldas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?
Los hermanos se reencontraron. Hubo abrazos y lágrimas. "Estaba preocupado. La sangre es la sangre”, dijo José Gregorio, quien donará un riñón.
Publicidad