Ataques con dinamita y bala se reportaron la madrugada de este viernes 8 de julio en dos negocios de Pascuales, en el norte de Guayaquil, ubicados en una de las calles principales del sector.
En un asadero de pollo a las 03:30 un hombre no identificado colocó explosivos. En cámaras de seguridad quedó registrado el accionar de esta persona, que causó daños en una de las puertas enrollables del local.
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Adentro se encontraban dueños del establecimiento.
Según el Grupo de Intervención y Rescate (GIR), de enero a diciembre del 2021 se registraron 52 alertas con explosivos a nivel nacional. En esa cifra se incluyen explosiones, destrucción de granadas y neutralización de objetos sospechosos.
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Mientras que en lo que va del 2022 ya son al menos 80 casos atendidos por los agentes especializados; la mayoría de las explosiones han sido en Guayas y Esmeraldas, las dos provincias que también registran la mayor cifra de asesinatos.
Propietarios de comercios han denunciado que son víctimas de extorsión de parte de bandas delictivas. Esta modalidad denominada ‘vacuna’ es a cambio de dar seguridad supuestamente.
Cerca del asadero, alrededor de la medianoche una tienda de la misma cuadra también fue atacada, pero a balazos. Los orificios quedaron en la puerta de dicho local, que hasta la mañana de este viernes permanecía cerrado.
Días atrás otro negocio también fue baleado. Y al igual que el anterior estaba cerrado esta mañana.
Estos ataques, según moradores del sector, se dan como represalia de las bandas delictivas ante la negativa de los dueños de los establecimientos de pagar las ‘vacunas’.
Con esta modalidad las organizaciones criminales financian parte de su accionar.
En Guayaquil en sectores como La Prosperina, Guasmo y suburbio hay denuncias de este tipo de extorsiones.
Hasta contratistas municipales han sido víctimas de las denominadas ‘vacunas’, situación que genera preocupación y malestar entre la ciudadanía. (I)