A raíz del asesinato del atleta Álex Quiñónez Martínez, las ofertas de ayuda y de reconocimientos póstumos llegaron desde varias instancias del Gobierno central y del Municipio de Esmeraldas, de donde él era oriundo. Sin embargo, después de un año del crimen del joven de 32 años en Guayaquil, pocas se han concretado, según su madre, Ana Quiñónez.