En las siete jornadas recientes, entre el 15 y el 22 de marzo, el toque de queda en cuatro provincias de Ecuador deja un balance operativo que evidencia una estrategia centrada en control territorial y debilitamiento de estructuras criminales.
Según el reporte oficial del Ministerio del Interior, las fuerzas de seguridad registran 897 aprehendidos por incumplir el toque de queda, 1.166 personas registradas y al menos 4 detenidos por otros delitos.
También se identificaron e inhabilitaron seis objetivos militares y se capturó a dos individuos de interés penal relevante. Entre ellos figura un objetivo criminal priorizado, identificado como Rubén Z.
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El despliegue también registra incautaciones y control de movilidad. Se reportan 52 armas (blancas y de fuego) decomisadas, 627 vehículos registrados y 76 carros retenidos o recuperados. A esto se suman 150 motocicletas retenidas.
En el frente logístico, el golpe más significativo se concentra en la infraestructura criminal. Las Fuerzas Armadas informan la destrucción de 129 campamentos, la inhabilitación de 1 pista clandestina y la intervención de espacios utilizados para la salida de droga del país. Estas acciones apuntan a cortar rutas y capacidades operativas del narcotráfico.
El sistema ECU911 registró 4.726 reportes de emergencias.
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Medida desde el 15 de marzo
El toque de queda forma parte de una política de seguridad adoptada por el Estado ecuatoriano frente a las operaciones del crimen organizado, especialmente vinculado al narcotráfico, extorsión y violencia urbana.
Los resultados del toque de queda
La medida se inició el domingo 15 de marzo, aplicándose diariamente de 23:00 a 05:00. El toque de queda, establecido por el Decreto 329, rige en cuatro provincias: Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro, hasta fines de mes. (I)




