Una vez que el Consejo Nacional Electoral (CNE) concluya con la proclamación de resultados de las elecciones generales del 2021, deberá revisar si los partidos y movimientos están dentro de los porcentajes de votación popular que determina el Código de la Democracia para mantener su personería jurídica y constar en el Registro Nacional de Organizaciones Políticas.
El artículo 327 del Código, en su numeral 3, señala que las organizaciones políticas de ámbito nacional deben obtener el 4% de votos válidos en dos elecciones pluripersonales distintas y consecutivas a nivel nacional; o, al menos, tres representantes a la Asamblea Nacional; o, al menos, el 8% de alcaldías; o, por lo menos, un concejal o concejala en cada uno de, al menos, el 10% de los cantones del país”.
Publicidad
De no cumplir con estos requisitos, el CNE puede iniciar de oficio el trámite para su extinción.
Este análisis deberá realizarse con base en las dos últimas elecciones consecutivas que se han realizado, como son las seccionales del 2019 y las elecciones nacionales que están en marcha.
Publicidad
Es así que los resultados de los comicios ponen en alerta a los sujetos políticos.
El jurista electoral Esteban Ron explicó que estos “umbrales porcentuales” son de obligatorio cumplimiento para los partidos y movimientos políticos, pues están obligados a presentar candidatos en cada elección.
Y el “CNE va a tener que evaluar para definir cuáles cumplen, sobre la base de las elecciones seccionales del 2019 y las que están en marcha”, dijo.
A su criterio, las agrupaciones que enfrentan una “crisis del umbral porcentual” serían Fuerza EC (FE), Concertación, Avanza, Sociedad Patriótica (PSP) y Juntos Podemos.
Esto porque si bien participaron en los comicios del 2019, la elección actual dejó porcentajes bajos de votación, según el escrutinio del Consejo Electoral.
Fuerza EC en la elección presidencial con Carlos Sagnay tiene el 0,29% de votos y de asambleístas nacionales, el 0,88%.
Avanza, con Isidro Romero, el 1,86% y en asambleístas nacionales, 1,93%; Concertación, que fue en alianza con el Partido Socialista Ecuatoriano (PSE), alcanzó el 0,62% y 3,6% en asambleístas nacionales.
El PSP con el candidato Lucio Gutiérrez tuvo 1,78% de votos y en asambleístas nacionales, el 1,81%.
El movimiento Podemos en estos comicios obtuvo con Paúl Carrasco como presidenciable el 0,21% de votación y en asambleístas nacionales, el 0,74%.
Pero los bajos resultados de los comicios ponen en alerta a otros grupos políticos. Por ejemplo, en el movimiento Alianza PAIS (AP) hay preocupación porque en la elección presidencial con Ximena Peña como candidata alcanzaron el 1,54% y, hasta el momento, tampoco lograrían curules en la Asamblea Nacional, de acuerdo con el escrutinio del CNE, pues tienen 2,77% de votación.
Esto, según el candidato a asambleísta Diego Fuentes, pone en riesgo la “supervivencia” del movimiento.
“Hemos hecho una autocrítica en Alianza PAIS y tiene que reestructurarse. (...) Este resultado pone en peligro la supervivencia y si no logramos dar un vuelco del timón, nos pone un escenario que AP deje de existir como organización política”, señaló en una entrevista con Ecuadoradio, en el marco de un análisis sobre la decisión de desafiliarse de AP del mandatario Lenín Moreno.
El Registro Nacional de Organizaciones Políticas enlista a 283, de las que 23 son nacionales: 7 son partidos políticos y 16 movimientos.
Y en el contexto de los comicios del 7 de febrero, el pleno del CNE conoció ayer varios informes de reclamaciones a los resultados numéricos de las candidaturas a la Asamblea Nacional, en el que con los votos de los consejeros Diana Atamaint, José Cabrera y Esthela Acero se aceptó parcialmente uno planteado por el movimiento Pachakutik (PK).
Se negó uno planteado por el candidato Abdalá Bucaram, de Fuerza EC, y de Gustavo Baroja, de AP, por no enmarcarse en el artículo 138 del Código de la Democracia.
Respecto al de PK se dispuso a las Juntas Provinciales Electorales de Guayas, Esmeraldas, Manabí, Santo Domingo de los Tsáchilas, Carchi, El Oro y Santa Elena la revisión de 72 actas de escrutinio por inconsistencias en las firmas de los miembros de las juntas receptoras del voto.
La presidenta del CNE, Diana Atamaint, explicó que la agrupación política presentó 2.690 actas con posibles inconsistencias numéricas y de firmas. De estas, 515 eran repetidas, 2.175 quedaron por revisar, de las que 1.879 fueron válidas. Las restantes 296 estaban pendientes de revisar, pero 224 fueron parte de un recuento por las mismas juntas, de las que finalmente quedaron 72.
Por este total se dispuso a las juntas provinciales que procedan con el recuento o la revisión. (I)