“Nosotros analizamos todos los antecedentes y a Jorge Glas le habían dado la libertad porque se había precisamente analizado que no tenía ninguna relación con los fraudes a los que lo estaban acusando relacionados con Odebrecht”, manifestó la canciller mexicana Alicia Bárcena para afirmar que para su país, el exvicepresidente sí reunía todos los requisitos para que se le conceda el asilo político.