El procurador general del Estado, Íñigo Salvador, manifestó que su accionar como principal personero de la Procuraduría ha estado ceñido a la ley, y que lejos de incumplir funciones, las ha cumplido con creces”. Las declaraciones las hizo en referencia al juicio político que plantea en su contra la bancada de UNES (correísmo) en la Asamblea, entre otras razones, por haber recomendado al presidente de la República, Guillermo Lasso, cancelar la deuda pendiente con la empresa francesa Perenco, producto de un laudo arbitral internacional iniciado en 2008.