Nepotismo, contratación de asesores que sobrepasaron el límite permitido, con salarios elevados fuera del techo legal; vinculaciones sin precisar qué funciones cumplirían o con impedimentos para ejercer cargo público son, entre otras, las principales anomalías que ha detectado la Contraloría General del Estado en auditorías a la administración de la prefecta de Pichincha, Paola Pabón Caranqui, que cumple su segundo periodo en funciones.