La muerte cruzada es un mecanismo constitucional para procesar las crisis políticas con dos vías: la destitución del presidente de la República por parte de la Asamblea Nacional, y la disolución del Parlamento y adelanto de elecciones por parte del mandatario. La primera quiso aplicarse en el marco del paro nacional de junio del año pasado, pero no se concretó; y la otra se consumó hace pocos días (17 de mayo) por decisión de Guillermo Lasso.