Nota del editor:

En un ejercicio de apertura democrática, EL UNIVERSO trasladó a los candidatos que encabezan las listas nacionales para el Parlamento algunas preguntas de ciudadanos consultados en las calles de Guayaquil. También contestaron a otras inquietudes planteadas por nuestros equipos periodísticos sobre el trabajo que desarrollarán de llegar a la Asamblea Nacional.

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Yaku Pérez Guartambel, cuencano, abogado y catedrático, de 55 años. Dirigió la Ecuarunari y fue dos veces candidato presidencial, en el 2021 y 2023. Tiene cuatro posgrados y ha escrito nueve libros. Se define como un activista, defensor del agua y del planeta, “hijo de campesinos, chacareros”. Se lanzó como candidato a asambleísta nacional por el movimiento Amigo, porque coincide con el binomio presidencial de Juan Iván Cueva y Cristina Reyes en sostener las energías renovables y el feminismo. “Soy un ecofeminista. Eso es lo que nos ha llevado a tener puntos de convergencia”.

La ciudadanía pregunta:

Néstor Ayoví, jubilado. ¿Por qué los asambleístas no se dedican a trabajar por el bien común de los ciudadanos?

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Néstor, precisamente porque tengo un compromiso con la ciudadanía he aceptado esta candidatura. Caso contrario me quedaría en la universidad de Cuenca, en la Andina y en mi estudio jurídico... Si no tuviera interés en el pueblo y justamente porque soy parte de esa ciudadanía ecuatoriana, cansada de la política tradicional, es que he aceptado esta candidatura.

Joselyn Jaime, ama de casa: ¿Qué van a hacer con el tema de la seguridad?, es difícil salir a las calles a comprar o tener dinero, porque nos roban.

Joselyn, su preocupación es mi preocupación. Vivíamos en una isla de paz, pero en los últimos años estamos asediados por la inseguridad y el Ejecutivo tiene una altísima responsabilidad, pero desde el Legislativo también podemos trabajar, legislando y fiscalizando. Uno de los problemas fundamentales es la lucha contra la corrupción y la inseguridad es la corrupción. Es necesario hacer una ley que agrave las penas para los actos de corrupción que está enquistada en policías, militares, jueces, fiscales, hasta en el sector privado. Pero eso no significa que todos los ecuatorianos son corruptos, son las élites.

EL UNIVERSO pregunta:

¿Cuál es la agenda legislativa que se propone en el caso de llegar a ser electo?

Las funciones de un asambleísta son legislar y fiscalizar. Creo que es necesario tipificar el ecocidio, con tantos crímenes ambientales, hay que estar acorde con la comunidad científica y el mundo actual en donde vemos que el cambio climático es una realidad. Trabajar una ley para enfrentar los efectos del cambio climático, que se puede hacer no solamente sancionando a las grandes empresas transnacionales extractivistas, sino también generando incentivos a los jóvenes, eliminando algunos impuestos a quienes conservan y hacen restauración ecológica. Una ley que permita el libre ingreso a las universidades, para que los jóvenes no se enrolen en el narcotráfico. En lugar de aprender a manejar un fusil, aprendan a manejar un libro, un computador. Otra ley necesaria es declarar a la Internet como un derecho humano. Eso significa que los sectores marginados, urbano marginados y sectores empobrecidos del campo puedan tener libre acceso a la Internet. Una ley también fundamental es para la legalización de tierras. Hay miles de campesinos, incluso gente de la ciudad que no tienen títulos de propiedad, por lo tanto no son sujetos de crédito. Se dinamizaría la economía y promover la autonomía patrimonial, sobre todo, de las mujeres.

¿Dónde más endurecer la ley? Hace poco aprobamos una consulta popular para reformar leyes y endurecerlas.

No planteamos pena de muerte. Soy enemigo del populismo penal que hace mucho daño a la sociedad en el mundo entero. Nuestra propuesta es endurecer las penas a quienes ejercen la justicia, por ejemplo, fiscales, jueces. En el Ecuador se habla tanto del blanqueo de capitales ¿y quiénes lavan el capital? ¿Acaso no son los banqueros? Pregunto, ¿hay algún banquero preso? ¿Hay algún banquero procesado? Entonces, ¿qué es? Se persigue solamente a aquellos delincuentes comunes y corrientes, ¿y a los delincuentes de cuello blanco quién los fiscaliza? ¿Quién los procesa? ¿Quién los investiga? ¿Quién los sanciona? ¿Será que ellos son parte de esas élites que están administrando el país?

¿Cuál es la vía para mejorar la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo?

Hay que transparentar los objetivos que tiene la Asamblea y los objetivos que tiene el Ejecutivo. Siempre hubo un contubernio entre (Guillermo) Lasso y el correísmo. Igual pasó con (Daniel) Noboa y el correísmo. Es decir, la luna de miel fluía en los primeros meses, y después, aparentemente, caen en una contradicción. En el fondo, ¿qué diferencia hay entre el correísmo y el noboísmo? ¿No fue acaso (Rafael) Correa quien concesionó el puerto de Posorja a la tía de Noboa, a Nobis? ¿No fueron acaso Nobis y la familia Noboa los mayores beneficiarios en los diez años del correísmo? ¿Nos creen bobos a los ecuatorianos, hacernos creer que hay una lucha encarnizada entre el correísmo y noboísmo? No, son los mismos, exactamente los mismos, quienes están ejerciendo los mandos medios en el gobierno de Noboa. Desde la Asamblea, creo que, si llegamos, no vamos a generar obstrucciones. Cuando se vaya a legislar y fiscalizar en beneficio de los ecuatorianos, ahí estaremos. Pero si vienen con el hombre del maletín, serán los primeros denunciados. Y si vienen con incrementar más el IVA, más impuestos, más el precio de los combustibles, ahí nos tendrán en primera línea para decir no, yo soy elegido por el pueblo.

¿Apoyaría una muerte cruzada?

No hay cómo prejuzgar, no hay cómo a priori decir apoyo o no apoyo. La muerte cruzada está legislada en la Constitución, es una posibilidad, pero esto debe ser como excepción. Si un gobierno anda mal y no se da una revocatoria al mandato, y si vemos que eso es una salida democrática para una gobernanza del país por el bien de los ecuatorianos, hay que apoyar. Pero si vemos que eso es solo un caprichito, una vendetta política, no. Hay que ver, hay que analizar, hay que ver el texto y el contexto, y en función a eso, tomar una decisión.

¿Cómo evalúa lo que hizo el expresidente Guillermo Lasso. Él necesitaba aplicar esa figura?

Es que Lasso entró mal, entró con fraude. Coloquialmente se dice ‘lo mal llevado, el diablo se lo lleva’. Lo sabe él, porque después de comprometerse en abrir las urnas, al siguiente día rompió su palabra. Quien quiere amasar fortuna debe alejarse de la esfera política, a quien quiere hacerse millonario hay que decirle, ‘aléjate, Satanás, esto es del pueblo’. Aquí (al Estado) no vienen a ganar, a hacer plata, dedíquese a su banco, dedíquese a su empresa privada. Él, no por su ideología conservadora, sino porque era neófito, tan neófito que nos ha tocado estos dos últimos años estar sin horizonte, no hay una brújula, no hay una guía. (Ecuador) es un barco a la deriva.