Aunque la seguridad no es una competencia directa de los gobiernos provinciales, la Prefectura del Guayas ha incrementado su inversión en seguridad en este ámbito ante el impacto que la violencia y la criminalidad tienen sobre la movilidad, la logística y la vida cotidiana en la provincia. Así lo explicó a EL UNIVERSO la prefecta Marcela Aguiñaga.
“Guayas es el centro logístico del país y eso tiene implicaciones directas en seguridad”, señaló Aguiñaga.
Según datos de la Prefectura, el flujo vehicular en la red vial estatal del Guayas aumentó un 4,69 %, mientras que el tránsito de carga pesada se incrementó en un 70 %, especialmente en cuatro ejes estratégicos utilizados para el transporte de contenedores. Este fenómeno, explicó Aguiñaga, responde en gran medida a que la carga pesada ya no circula de noche por razones de seguridad.
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“Hoy el 70 % del flujo de carga se concentra entre las seis de la mañana y las diez de la mañana, y entre las cinco de la tarde y las ocho de la noche”, indicó.
Este cambio en los horarios ha provocado una fuerte saturación vial y un aumento de la siniestralidad. “La atención en nuestros centros médicos y el uso de grúas por siniestros viales se ha incrementado en aproximadamente un 30 %”, detalló la prefecta, quien recalcó que se trata de “un dato que no es menor” y que incide directamente en la seguridad ciudadana.
La respuesta de la Prefectura del Guayas ante la crisis de seguridad
Frente a este escenario, la Prefectura ha estructurado su intervención en dos ejes: prevención y reacción. En el eje preventivo, Aguiñaga destacó la inversión en las llamadas manzanas de cuidado, espacios físicos ubicados en sectores de alta violencia.
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“Entramos con deporte, educación, arte, cultura y turismo en los territorios más golpeados”, afirmó. Entre los ejemplos mencionó la Manzana de Cuidado de Monte Sinaí y la panadería comunitaria impulsada en ese sector.
En el eje reactivo, la Prefectura ha destinado recursos para el fortalecimiento de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas. “Hemos invertido en patrullas de camino, vehículos, balizas, combustible, seguros y drones, además de apoyo logístico tanto para la zona cinco como para la zona ocho”, explicó Aguiñaga.
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Inversión en tecnología y recursos para la seguridad
A esto se suma la inversión en infraestructura y tecnología, como la instalación de luminarias en accesos a centros poblados y la implementación de cámaras con inteligencia artificial.
“Hoy contamos con sistemas que permiten alertar sobre actividades sospechosas, detectar vehículos robados y coordinar de manera inmediata con la Policía Nacional”, señaló. Según la prefecta, estos sistemas han permitido reducir los tiempos de respuesta en casos graves.
“En menor tiempo podemos identificar y rescatar a una persona cuando ha sido secuestrada, siempre en apoyo a la Policía”, aseguró.
Aguiñaga subrayó que todas estas acciones se financian con el presupuesto regular de la Prefectura, sin asignaciones adicionales del Gobierno central. “Son inversiones importantes en seguridad que hacemos con los recursos existentes, porque creemos que administrar con eficiencia, con tecnología y sin improvisación debe continuar en la provincia”, concluyó.
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