Ponerle el nombre de una persona viva a una agrupación política es una de las razones por las que al nuevo partido Alvarista, auspiciado por el excandidato presidencial Álvaro Noboa Pontón, se le negó la entrega de claves al sistema informático para que obtenga los formularios de afiliaciones y pueda iniciar su proceso de inscripción en el Registro Electoral.