En el punto exacto donde hace catorce años se produjo la llamada Operación Fénix no hay nada más que selva. Vista desde el aire, Angostura -área ubicada en la provincia ecuatoriana de Sucumbíos, en la frontera con Colombia- es una suerte de mar verde con algunos espacios baldíos, pues la vegetación ha sido cortada para dar paso a las parcelas de las poquísimas fincas cercanas.