Control total para los talibanes, esa es la realidad de Afganistán desde ayer. El último vuelo, un gigantesco avión C-17, con tropas y el embajador de Estados Unidos, dejó el aeropuerto de Kabul a las 23:59 del lunes pasado. Además, cerca de 125.000 personas huyeron a otros países en un accidentado puente aéreo, recuerda AFP.