La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, anunció este lunes su decisión de disolver la Cámara Baja del Parlamento a partir del viernes, tras lo que convocará unas elecciones generales anticipadas el 8 de febrero, tal y como habían avanzado políticos y prensa del país.
En una rueda de prensa, Takaichi aseguró que se trata de una “decisión muy difícil”, y destacó que su propio futuro como mandataria está en juego.
“Me gustaría que la gente decida directamente si pueden confiar la gestión del país a Sanae Takaichi”, explicó la primera ministra, que llegó al poder tras imponerse en unas primarias del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD) el pasado octubre motivadas por la renuncia de su predecesor, Shigeru Ishiba.
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La semana pasada los medios ya avanzaron la intención de la conservadora, primera mujer al frente de un Gobierno japonés, de convocar elecciones anticipadas a principios de febrero para aprovechar los altos índices de popularidad de su nuevo Ejecutivo.
Su socio de coalición, el Partido de la Innovación de Japón (Ishin), confirmó además la intención de Takaichi de disolver la Cámara Baja el 23 de enero, coincidiendo con el inicio de la sesión ordinaria de la Dieta (el Parlamento japonés).
Takaichi aprovechó la rueda de este lunes para avanzar sus prioridades políticas y defendió que los objetivos más ambiciosos de su acuerdo de coalición con Ishin se implementarán a lo largo de 2026, si reciben suficiente apoyo en las urnas.
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El Gobierno de Takaichi goza de un alto índice de aprobación, de hasta un 62 %, según un sondeo difundido la semana pasada por la cadena pública NHK, que se ha mantenido relativamente estable desde que accedió al poder.
El PLD y sus socios, sin embargo, cuentan con una estrecha mayoría de un escaño en la Cámara Baja (la más importante de las dos que conforman la Dieta), y están en minoría en la Cámara Alta, debido a una serie de malos resultados electorales bajo la dirección de Ishiba.
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Sin un adelanto electoral, las próximas elecciones generales en Japón no se hubieran celebrado hasta 2028.
Críticas de la oposición
El plan de convocar elecciones anticipadas, que contrasta con las repetidas negativas de Takaichi hasta ahora, se ha encontrado con las críticas de los partidos de la oposición, que consideran que podría retrasar la aprobación del presupuesto inicial para el año fiscal 2026, que comienza en abril, en un contexto de persistente inflación y estancamiento de los salarios.
En su rueda, la mandataria defendió que su decisión de convocar tan pronto los comicios, en apenas tres semanas, busca minimizar el impacto del adelanto electoral en la aprobación del presupuesto para 2026.
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El período entre la disolución de la Cámara Baja, el 23 de enero, y las nuevas elecciones, el 8 de febrero, será de apenas 16 días, el más corto desde la Segunda Guerra Mundial, según NHK.
En respuesta a los planes de Takaichi, la mayor formación de la oposición de Japón, el Partido Democrático Constitucional (PDC), y el budista Komeito, antiguo socio de coalición del PLD, acordaron crear un nuevo partido de centro, lo que podría complicar las opciones de la conservadora en febrero.
Takaichi avanzó que su intención para las elecciones es lograr una mayoría en la Cámara Baja, e insinuó una crítica a Komeito por su acercamiento al PDC.
“No puedo evitar sentir dudas de que un antiguo partido amigo esté apoyando a personas que fueron miembros del Partido Democrático Constitucional, nuestro oponente en las elecciones a la Cámara de Consejeros (Cámara Alta) hace apenas seis meses”, dijo la primera ministra.
Takaichi aprovechó además para hacer campaña con su reciente enfrentamiento diplomático con Pekín a cuenta de Taiwán, y acusó a China de “coerción económica” por sus restricciones a la exportación de productos. (I)



















