El Gobierno de Bolivia reportó este lunes un superávit comercial de más de 2.300 millones de bolivianos (331 millones de dólares) en enero, que se atribuye a medidas como el fin de la subvención a los combustibles, la “racionalización” de la planilla estatal y la reducción del gasto público “dispendioso”.

El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, indicó que esta cifra contrasta con el déficit de 664 millones de bolivianos (95,7 millones de dólares) que se reportó en enero de 2025, lo que demuestra que “el Gobierno empieza a ahorrar una gran cantidad de recursos” después de “mucho tiempo”.

El ministro proyectó que en febrero y marzo habrá más ingresos para el Tesoro General del Estado por las “liquidaciones de impuestos” que se realizan y que el primer semestre del año sea “superavitario”.

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Espinoza precisó que el superávit en enero se logró sin aplicar aún el 30 % de disminución del gasto público que se anunció en noviembre, sino solo con la aplicación del gasto “necesario” en los ministerios y de los nuevos precios de los combustibles.

A mediados de diciembre, el Ejecutivo de Rodrigo Paz anunció la eliminación de la subvención a los combustibles, que estableció precios de 6,96 bolivianos (un dólar) por litro de gasolina especial, 11 bolivianos (1,58 dólares) para la gasolina premium y 9,80 bolivianos (1,40 dólares) para el diésel, entre otros.

Esto supuso aumentos del 86 % y del 162 % respecto a los costos subvencionados que estuvieron vigentes por más de 20 años.

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Espinoza también mencionó que el tipo de cambio, que cuenta con el valor oficial de 6,96 bolivianos por dólar y el referencial de 8,64 bolivianos para la compra y 8,82 para la venta, “se va a unificar” para que próximamente haya únicamente “un solo tipo de cambio” que varíe según el mercado.

Asimismo, el titular de Economía señaló que la Administración de Rodrigo Paz trabaja en “nuevas líneas de financiamiento internacional” que se sumarán a los 7.600 millones de dólares que se gestionaron con el Banco de Desarrollo de América Latina-CAF y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

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Al respecto, Espinoza aclaró que “el financiamiento que Bolivia recibe no es para el gasto corriente”, sino para “construir reservas (internacionales) y con eso darle más anclaje a la estabilización económica”.

El ministro destacó la participación en enero de la delegación boliviana en el Foro de Davos, al que Bolivia asistió por primera vez, y en el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, organizado por CAF, al que el país acudió con más de un centenar de miembros.

A partir de estos encuentros, Espinoza anunció que en los próximos meses llegarán a Bolivia “misiones empresariales” de los sectores logístico, minero, servicios en línea y producción de alimentos, que trabajarán “desde una perspectiva de cadena productiva”.

También señaló que CAF trabajará con el país “para el desarrollo de infraestructura para la integración (caminera) bioceánica”, mediante proyectos que articulen los polos de desarrollo en el océano Atlántico con los del Pacífico a través de Bolivia.

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