La sordera se convirtió en un reto para los hermanos Walter y Arturo Pérez, pero no les cerró el camino. Hace casi medio siglo levantabam piedras para desarrollar sus músculos, hoy no solo son conocidos como los “Hermanos Hércules” y los “Abuelos fisicoculturistas” sino que entrenan a decenas de jóvenes en Nicaragua. Con seguridad en los barrios de Ecuador serían ‘los abuelos pepudos’.