La ciudad de Osaka, considerada una de las urbes más influyentes de Japón fuera de Tokio, enfrenta un desafío menos visible que su modernidad: una red de tuberías envejecida que requiere renovación urgente y grandes recursos.
Publicidad
Un ciudadano entregó 21 kilos de oro para modernizar la red.


Publicidad
La ciudad de Osaka, considerada una de las urbes más influyentes de Japón fuera de Tokio, enfrenta un desafío menos visible que su modernidad: una red de tuberías envejecida que requiere renovación urgente y grandes recursos.