La noche del 24 de diciembre de 2008, una celebración de Nochebuena en la ciudad de Covina, California, terminó en una de las tragedias familiares más impactantes de Estados Unidos. Un hombre disfrazado de Papá Noel llegó a una vivienda donde se reunía la familia Ortega y, tras tocar el timbre, abrió fuego contra los presentes: nueve personas murieron y la casa fue incendiada.