Becca, la esposa de Renee Good, la mujer estadounidense fallecida el pasado miércoles tras recibir varios disparos por parte de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), aseguró este viernes que cuando ocurrió el suceso ambas solo querían “apoyar a sus vecinos”: “Nosotras teníamos silbatos. Ellos tenían armas”.