Las autoridades de Kazajistán iniciaron un programa de plantación masiva de árboles con la finalidad de contribuir a la conservación de una especie en peligro de extinción.

La intención detrás del proceso ecológico se enfoca en la restauración de un ecosistema histórico perdido hace más de 70 años por diversas causas.

Según reportes históricos, los últimos tigres del Caspio desaparecieron durante la década de 1940 por tres motivos principales.

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  • Pérdida de hábitat
  • Cacería descontrolada
  • Disminución del número de presas

Para la recuperación de la especie se ideó un plan con dos divisiones principales enfocados en la recuperación de su hábitat natural y la reintroducción de la especie.

Kazajistán ya cuenta con dos tigres cautivos (macho y hembra) con miras al plan reproductivo, mientras 2 tigres salvajes llegarán desde Rusia en los próximos meses.

El plan de reforestación es impulsado por el gobierno kazajo y apoyado por Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) junto a Naciones Unidas.

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Inició con la plantación de 37.000 plántulas y esquejes cerca de un lago gigante ubicado en la región de Balkhash Sur, en el suroeste del país asiático.

La iniciativa ecologista registra más de 1400 millones de árboles plantados desde 2021 y apunta a alcanzar la meta de 2.000 millones en el año 2027. (I)