El Gobierno de Bolivia aseguró este sábado que hará todo esfuerzo para evitar un derramamiento de sangre, en medio de la realización de la operación policial y militar que se realiza para desbloquear carreteras cerradas en La Paz desde hace 11 días y que provocó enfrentamientos en algunos sitios de ese departamento.

“Vamos a hacer hasta el último esfuerzo para evitar que haya derramamiento de sangre por el uso de la violencia de cualquiera de las partes”, declaró el vocero presidencial, José Luis Gálvez, en una rueda de prensa en La Paz.

En la madrugada, la Policía y las Fuerzas Armadas iniciaron una operación conjunta para despejar carreteras que conectan a La Paz y su vecina El Alto con el resto del país.

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La operación, llamada ‘Corredor humanitario’, movilizó a 2.500 agentes policiales y 1.000 militares, según informaron por separado ambas instituciones.

Por otro lado, una marcha de centenares de seguidores del expresidente Evo Morales se acerca por el altiplano a la sede de Gobierno, adonde prevé llegar el lunes para demandar la renuncia del mandatario. (I)