Un hombre de 69 años halló, guiado por un viejo mapa dibujado por su padre y un detector de metales, lo que parecía imposible: las joyas y objetos más preciados de su familia. Todo un tesoro que como un cuento le narraba su progenitor.
Jan Glazewski reivindica la historia familiar y buscará preservar este tesoro que permaneció enterrado 8 décadas.
Eran los tiempos de la Segunda Guerra Mundial y la familia Glazewski, residenciada en lo que entonces era el este de Polonia, se enfrentó a una difícil decisión, difunde el site de la emisora Wecb FM.
Por el temor de una invasión rusa, acordaron “enterrar sus posesiones más preciadas con la esperanza de protegerlas de la destrucción inminente”.
Optaron por sepultar sus valiosos objetos cerca de su casa, “que con el tiempo se convertiría en parte de Lviv, Ucrania”.
Los Glazewski dejaron su tierra. Ninguno, menos el padre de Jan, la olvidó. Tampoco el tesoro familiar que debieron dejar atrás.
La historia del tesoro la escuchó Jan una y otra vez. Le prometió a su padre ir por esas joyas y la vida le dio la oportunidad de conectarse con el pasado y de sorprenderlo, 80 años después, con lo que papá le hablaba.
“Mi padre me dio este mapa y las indicaciones, todo de memoria”, dice Jan.
El tesoro de los Glazewski
Jan llegó al sitio donde estaban enterrados joyas, reliquias y recuerdos familiares.
Este hombre que pronto llegará a los 70 años perdió a su mamá siendo un niño.
Hoy, con nostalgia y emoción, narra que localizó una caja con joyas que pertenecieron a su madre.
“Encontrar estas joyas fue como tocar una parte del legado de mi madre, encerrada en el tiempo”, manifiesta, citado en la emisora de radio.
También pudo rescatar “una cuchara de bautismo grabada con marcas familiares y varios otros objetos personales”.
“Cumplí la promesa a mi padre”
De acuerdo con Wecb FM, Jan no prevé vender. Piensa montar una exhición de algunos de estos preciados artefactos, para compartir la historia familiar.
Hallan $ 10 millones en monedas de oro enterradas en un jardín en EE.UU.
Para Jan, esto ha sido “como cumplir un sueño de infancia: encontrar un tesoro”.
Su corazón está feliz. Hallar estas reliquias ha sido también un gesto de amor: “Fue una promesa que le hice a mi padre”. (I)