El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos comenzó este jueves a interrogar a la ex secretaria de Estado y ex primera dama Hillary Clinton sobre su supuesta relación con el delincuente sexual Jeffrey Epstein.
El interrogatorio, que se realiza a puerta cerrada en Chappaqua (Nueva York), localidad donde residen los Clinton, tiene lugar un día antes de que el expresidente Bill Clinton comparezca también en el mismo sitio.
El presidente del comité, el republicano James Comer, declaró ante la prensa antes del inicio de la sesión que los Clinton demoraron durante seis meses su cooperación con el Congreso y que solo accedieron a comparecer tras la amenaza de ser declarados en desacato.
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Comer subrayó que los Clinton no están acusados de ningún delito, pero sostuvo que persisten “muchas preguntas” sin respuesta sobre su relación con Epstein, quien murió en prisión en 2019, y con su cómplice Ghislaine Maxwell, que cumple una condena de 20 años de cárcel.
Bill Clinton reconoce haber realizado varios viajes a principios de la década del 2000 en el avión privado de Epstein por motivos filantrópicos, pero niega ser conocedor de los delitos del magnate.
Por su parte, Hillary Clinton afirma que no conoció a Epstein, pero reconoce haber coincidido en varias ocasiones con Maxwell en eventos de la Fundación Clinton.
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Comer predijo que el interrogatorio de la ex secretaria de Estado será “largo” y que el del expresidente, previsto para el viernes, será “aún más largo”.
El comité publicará los videos y las transcripciones de las declaraciones de los Clinton después de revisarlas.
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Aunque los Clinton se negaron en principio a testificar ante el Congreso, la amenaza de ser acusados de desacato llevó a la expareja presidencial a aceptar la comparecencia para explicar sus relaciones con Epstein.
Desde entonces, los Clinton han pedido que su testimonio se haga público porque, afirman, no tienen nada que esconder.
Ambos consideran que su citación forma parte de una estrategia de los republicanos para desviar la atención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien también tuvo una relación con Epstein. (I)




