El 30 de octubre, el vuelo 1230 de JetBlue, operado por un Airbus A320-200 (matrícula N605JB) en ruta entre Cancún (México) y Newark (Estados Unidos), sufrió una pérdida momentánea de control en pleno vuelo que dejó más de 15 pasajeros y tripulantes heridos, lo que derivó en acciones correctivas por parte del fabricante europeo.
De acuerdo con los reportes de The Aviation Herald y datos preliminares de la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE. UU., la aeronave volaba a 35.000 pies sobre el Golfo de México cuando la tripulación declaró “Mayday” debido a problemas en los controles de vuelo.
“Durante la velocidad de crucero, la aeronave experimentó un descenso incontrolado durante aproximadamente 4-5 segundos antes de que el piloto automático corrigiera la trayectoria. Esto probablemente ocurrió durante un cambio de interruptor ELAC”, informó la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB).
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Según la investigación, se produjo una desconexión no comandada del piloto automático, seguida de una brusca actitud de nariz abajo que generó fuerzas G negativas, proyectando a personas no aseguradas contra los paneles superiores.
El piloto logró recuperar el control de manera manual y desvió el vuelo al Aeropuerto Internacional de Tampa (Florida), donde los servicios de emergencia trasladaron a varios ocupantes a hospitales con traumatismos diversos.
Un análisis de los datos de las computadoras de a bordo reveló un comportamiento anómalo en la unidad ELAC 2 (Elevator Aileron Computer), un componente crítico del sistema fly-by-wire fabricado por Thales.
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Expertos de Airbus y de la NTSB atribuyen el evento a un Single Event Upset (SEU), una alteración temporal en la lógica del sistema causada por partículas de alta energía de origen solar.
Esta interrupción corrompió momentáneamente los cálculos del sistema, generando órdenes erróneas en los elevadores, antes de que los mecanismos de redundancia aislaran la unidad afectada.
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A raíz de este incidente, Airbus emitió una comunicación técnica urgente dirigida a todos los operadores de la familia A320, con instrucciones para realizar procedimientos de reinicio y verificación de las unidades ELAC en caso de comportamiento errático.
El avión A320 involucrado continúa siendo operado por JetBlue mientras la investigación avanza, detalla Aviacionline.
Este caso ha despertado especial atención en la industria aeronáutica, al demostrar el impacto potencial del clima espacial —hasta ahora considerado de riesgo marginal— en sistemas de control de vuelo de aeronaves comerciales.
El Airbus A320, modelo más vendido del mundo desde 1988, ha superado recientemente al Boeing 737 en entregas totales, con más de 12.257 unidades entregadas hasta septiembre. (I)
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