Arqueólogos hallaron una bala de honda de hace unos 2.000 años con una inscripción en griego que puede interpretarse como una burla dirigida a quien iba a recibir el impacto. La pieza, encontrada en las ruinas de la antigua ciudad de Hippos, en Israel, llevaba grabada la palabra “aprende”, una expresión que los investigadores traducen como “aprende la lección”.

El proyectil, de plomo y forma almendrada, mide 3,2 centímetros de largo, pesa 38 gramos y habría sido utilizado por defensores griegos de la ciudad. Aunque en el sitio ya se habían localizado decenas de balas de honda, esta es la primera con esa inscripción específica.

Michael Eisenberg, arqueólogo de la Universidad de Haifa, explicó al Daily Mail que este es el primer caso documentado de la palabra griega equivalente a “aprender” en este tipo de munición. Según el investigador, el mensaje habría funcionado como una orden irónica lanzada contra enemigos que avanzaban hacia la ciudad.

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El equipo sostiene que la inscripción fue hecha al verter plomo fundido en un molde con las letras griegas ΜΑΘΟΥ. A partir de ese término, los autores del estudio concluyen que se trata de una forma verbal imperativa que puede entenderse como “aprende la lección”.

Eisenberg señaló que el hallazgo refleja una forma de sarcasmo por parte de los defensores locales. En la región ya se habían encontrado otros proyectiles con mensajes breves, entre ellos algunos con palabras equivalentes a “atrapa esto” o “prueba esto”.

La bala fue localizada en 2025 con un detector de metales, a unos 260 metros de las murallas de Hippos, en un punto que los investigadores consideran apto para un ataque contra la puerta principal de la ciudad. Una de sus caras estaba dañada por un impacto fuerte y los expertos estiman que originalmente pudo haber pesado unos 45 gramos.

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Las balas de honda eran una de las municiones más comunes de la época por su bajo costo y facilidad de fabricación. Se lanzaban con una correa que, al girarse y soltarse en el momento preciso, permitía dispararlas a gran velocidad y alcanzar distancias de hasta 400 metros. (I)