Una vida marcada por el encierro y abusos sexuales, por parte de su padre, sufrió Elisabeth Fritzl, durante 24 años. El caso horrorizó al mundo en 2008. Al perturbado sujeto, Josef Fritzl, lo llamarán siempre “El Monstruo de Amstetten”.

Fritzl lleva 16 años en prisión y, de acuerdo con Antena 3, Austria debate la posible puesta en libertad del ya octogenario sujeto.

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Este hombre, que quedó al descubierto cuando tenía 73 años, impuso su poder y terror sobre su hija. La encerró en la casa familiar en Amstetten, una ciudad al oeste de Viena, sin que el resto de los parientes se enterara, destaca el medio español. Con Elisabeth, a la fuerza, tuvo descendientes.

Ahora, su nombre, y todo lo que él implica, vuelve a la prensa, dado que la propuesta es que “salga de la cárcel, tras haber cumplido casi una veintena de años de su condena”.

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Al “Monstruo de Amstetten” lo sentenciaron “a cadena perpetua en una cárcel especial para enfermos mentales en Krems, a 80 kilómetros de Viena, la capital de Austria”.

Cadena perpetua para Josef Fritzl

El sótano del horror en el caso del “Monstruo de Amstetten”

Josef Fritzl mantuvo a Elisabeth encerrada, sometida y humillada en un sótano. Allí estuvo durante 24 largos años.

La embarazó varias veces y tuvo siete niños con ella. Nacieron en ese tétrico sótano, descrito como un “habitáculo de apenas 60 metros cuadrados, sin ventilación ni luz natural”. Uno de los bebés murió 66 horas después de nacer.

Las autoridades tuvieron conocimiento de la conducta delictiva de Fritzl el 19 de abril cuando una de las hijas de Elisabeth, Kerstin, de 19 años, fue ingresada en un hospital con una grave infección.

El Universo, mayo 2008

Austriaco Josef Fritzl también mantuvo encerrada a su madre

En El Tiempo reseñaron, el 16 de enero de 2024, que la esposa de Josef Fritzl se encargó de criar a tres de los hijos que Elisabeth. La mujer no sospechó porque el aberrado “le mintió a su esposa diciéndole que su hija había dejado abandonados a sus niños en la puerta donde ellos vivían debido a que no podía cuidarlos”.

Fritzl decía sobre Elisabeth: “Se ha unido a una secta, no la busquen”, publicó Diario Sur, en abril de 2008.

Para la psiquiatra Adelheid Kastner, la autora de su peritaje psicológico, Fritzl manifestaba un “gigantesco deseo de poder”. Era consciente de sus actos, enfatizó.

En El Universo se publicó que, de acuerdo con Kastner, “en la patología de Fritzl el elemento sexual juega un papel secundario” y que sus exigencias esenciales se refieren “al poder, al dominio y al control”, hasta decir de alguien “me pertenece”. “Un alguien que Fritzl concretó conscientemente en su tercera hija, Elisabeth, a la que consideraba rebelde y a la que se propuso dominar”.

El 19 de marzo de 2009 este diario reseñó que Fritzl se declaró culpable de todos los cargos luego de oír el testimonio de su hija Elisabeth, ofrecido en video.

Los cargos por los que fue a juicio eran asesinato por omisión de socorro, esclavitud, violación, privación de libertad, coacción grave e incesto, reseñó la prensa mundial.

Y si sale de la cárcel, a dónde irá

La abogada de “El Monstruo de “,Astrid Wagner, siente que Josef Fritzl se “arrepiente profundamente” de lo que hizo con su hija y con su familia. “Se ha vuelto (una persona) humilde”.

(Josef Fritzl) Ya no es peligroso ni física ni mentalmente.

Astrid Wagner, abogada

La experta en leyes, apuntó Antena 3, “solicitó a la Justicia que Fritzl sea trasladado a una cárcel convencional, para luego poder ser puesto en libertad y pasar el resto de su vida en una residencia de ancianos”. (I)

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