El revés del Tribunal Supremo de EE.UU. a los aranceles recíprocos de Donald Trump y el posterior anuncio del presidente de una tasa global del 15 % reorganiza la lista de damnificados y, sobre todo, profundiza la incertidumbre. En Asia y Oceanía, China e India en principio salen ganando, mientras países como Singapur y Australia enfrentan subidas de gravámenes.
Tras meses de negociaciones comerciales entre Washington y sus socios comerciales, muchos de los cuales accedieron a realizar concesiones millonarias, principalmente en forma de inversiones en suelo estadounidense y compras de productos del país norteamericano, el nuevo escenario modifica aranceles, pero no despeja dudas.
El Supremo estadounidense emitió el viernes un fallo que invalida los llamados “aranceles recíprocos” y otros gravámenes generalizados que el presidente de EE.UU., Donald Trump, impuso amparándose en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), con un tipo mínimo del 10 %.
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Trump anunció después un nuevo gravamen global del 10 %, que incrementó posteriormente al 15 %, acogiéndose a una ley que permite imponer dicha tasa durante un periodo de 150 días, tras el cual debe intervenir el Congreso.
Aquí los posibles beneficiados y damnificados en Asia del cambio arancelario que se espera que entre en vigor este martes, 24 de febrero.
China
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El fallo del Supremo y el nuevo arancel mundial llegan en medio de una tregua comercial de un año entre Washington y Pekín después del encuentro en octubre en Corea del Sur entre el presidente chino, Xi Jinping, y Trump, quien visitará China a finales de marzo.
La tregua supuso la reducción del 57 % al 47 % de los aranceles aplicados a las importaciones chinas, tras bajar del 20 al 10 % los gravámenes asociados con el tráfico de fentanilo, también en virtud de la IEEPA.
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Según una nota de este lunes de la consultora Capital Economics, tras el fallo del Supremo “el principal ganador en Asia es China”, pues las tarifas con base en la IEEPA antes del fallo del Supremo ascienden al 20 % (un 10 % recíprocas y un 10 % por el fentanilo).
Sin estas, “el arancel efectivo de EE.UU. a China caerá del 32 % al 23 %”, debido a que perdurarán tarifas del primer mandato de Trump y del de su sucesor, Joe Biden. Aunque es un promedio más alto que el de otros países de la región, “la diferencia se estrecha y se sitúa ahora cerca de cómo estaba al comienzo del segundo mandato de Trump”, añade Capital Economics.
India
La India, que actualmente se enfrenta a un arancel del 18 % tras el preacuerdo comercial alcanzado a principios de año, también parece favorecerse del nuevo marco arancelario anunciado por Washington.
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Los sectores con mayor exposición al mercado estadounidense son la industria textil, las gemas y la industria farmacéutica, que se perfilan como los principales beneficiarios de la reducción de la carga impositiva, si bien Nueva Delhi ha afirmado que aún analiza las implicaciones del fallo, como ha dicho Pekín.
Por otro lado, las conversaciones comerciales entre Nueva Delhi y Washington, que debían celebrarse en los próximos días para avanzar en el acuerdo comercial final, se pospusieron este fin de semana ante la incertidumbre generada por el nuevo esquema arancelario.
Japón y Corea del Sur
Japón logró que Trump rebajara hasta el 15 % los aranceles a sus bienes y servicios, tasa que se mantendría intacta con el nuevo gravamen global, mientras Corea del Sur vio elevados los gravámenes a sus exportaciones a EE. UU. hasta el 25 %, por lo que se beneficiaría del nuevo impuesto.
Los acuerdos comerciales que ambas naciones negociaron con Washington contemplan compromisos de inversión en suelo estadounidense que en el caso de Tokio ascienden a 550.000 millones de dólares y en el de Seúl, a 350.000.
Sudeste Asiático y Oceanía
El Sudeste Asiático, muy orientado hacia la exportación, ha sido escenario de prolongadas negociaciones con EE. UU. y la mayoría de los países de la región podrían ver sus aranceles reducidos, entre ellos Vietnam, que contaba con tasas del 20 %, e Indonesia, Malasia y Tailandia (19 %).
Algunas de las concesiones más destacadas en las negociaciones las hicieron Malasia e Indonesia, que permitieron a Washington ampliar el acceso a sus minerales críticos y tierras raras. Además, Yakarta se comprometió a adquirir productos estadounidenses por valor de 33.000 millones de dólares.
Singapur, centro financiero regional, en cambio, pierde, pues Washington gravaba las importaciones de la próspera isla asiática con solo el 10 % de base, como le sucede a Australia, mientras que Nueva Zelanda ya estaba sujeta a un gravamen de ese porcentaje. (I)


