Una jueza colombiana condenó este viernes a 22 años y cuatro meses de prisión a Simeón Pérez Marroquín, alias El Viejo, como responsable de organizar y coordinar el magnicidio del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, perpetrado el pasado 7 de junio en el barrio Modelia, en el occidente de Bogotá.
La Fiscalía detalló en un comunicado que alias El Viejo fue condenado por los delitos de homicidio agravado; concierto para delinquir agravado; uso de menores en la comisión de delitos, y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
El asesinato de Uribe Turbay, quien murió el 11 de agosto tras permanecer dos meses en grave estado con dos disparos en la cabeza, conmocionó al país y derivó en una compleja investigación judicial que ya condujo a la captura de nueve personas y condenas a cuatro de ellas, incluido el adolescente que le disparó.
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El papel de El Viejo
Según la Fiscalía, alias El Viejo encomendó a Elder José Arteaga Hernández, alias Chipi, articular el plan criminal para cometer el magnicidio.
También “realizó labores de seguimiento a la víctima en marzo de 2025, cuando el precandidato fue vigilado y fotografiado durante una reunión política en el suroccidente de Bogotá”.
La Fiscalía encontró además que fue el encargado de entregar a Katherine Andrea Martínez Martínez el arma de fuego utilizada en el crimen, que luego fue modificada para aumentar su letalidad.
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“Una semana después del ataque, el hoy sentenciado le suministró dinero y un celular a Martínez Martínez y facilitó su huida a (el selvático departamento de) Caquetá, donde sería entrenada en tácticas de francotirador y manejo de drones por la estructura Segunda Marquetalia de las disidencias de la FARC”, agregó la información.
Responsabilidad de la disidencia
La Policía colombiana señaló en octubre pasado que su hipótesis más fuerte es que los autores intelectuales pertenezcan a la Segunda Marquetalia, un grupo armado ilegal liderado por alias Iván Márquez, quien fue jefe negociador de las FARC durante el proceso de paz entre el Gobierno y la guerrilla.
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Esa disidencia surgió en agosto de 2019 cuando Márquez y otros exjefes guerrilleros -como Jesús Santrich, El Paisa y Romaña- abandonaron el acuerdo de paz que habían firmado tres años antes con el Gobierno y retomaron las armas.
Con excepción de Márquez, quien fue gravemente herido en un atentado, los otros jefes de la Segunda Marquetalia murieron en los últimos años en distintos incidentes armados en Venezuela con grupos desconocidos. (I)




