Los reyes Carlos III y Camila, del Reino Unido, aterrizaron este lunes en EE.UU. para comenzar una visita de Estado de cuatro días que busca celebrar los 250 años de independencia del país norteamericano y que se produce en un momento de tirantez diplomática entre el Gobierno de Donald Trump y el Ejecutivo de Keir Starmer por la falta de apoyo de Londres en la guerra contra Irán.
La pareja real aterrizó en la base aérea de Andrews, en el estado de Maryland, a las afueras de Washington.
Carlos, vistiendo un traje azul, y Camila, vestida de rosa, fueron recibidos con una alfombra roja al bajar de su avión y escucharon a una banda militar estadounidense interpretar los himnos nacionales de ambos países.
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La visita de Estado llega marcada por la tirantez entre Washington y Londres, insuflada por las críticas de Trump contra el primer ministro británico, al que acusa de no haber querido dar suficiente apoyo a la ofensiva estadounidense contra Irán ni de brindar activos para intentar desbloquear el estrecho de Ormuz.
Los monarcas tienen previsto acudir hoy a la Casa Blanca para tomar el té con la pareja presidencial estadounidense, Donald y Melania Trump, quienes les mostrarán además el panal de abejas que la primera dama ha instalado en el jardín sur de la residencia presidencial.
Mañana, ambos serán recibidos de nuevo en la Casa Blanca, que le brindará una ceremonia militar de bienvenida antes de que Carlos y Camila vuelvan a reunirse con el presidente y la primera dama, esta vez en el Despacho Oval.
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Después, el rey británico, en la que es su primera visita de Estado a EE.UU., se dirigirá al Congreso de Estados Unidos en una sesión conjunta.
Será la primera vez que un miembro de la realeza británica se dirija al Congreso desde 1991, cuando la reina Isabel II se convirtió en la primera monarca británica en hablar ante la Cámara.
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Para concluir la jornada del martes, Carlos y Camila acudirán al banquete de gala que se ofrecerá en su honor en la Casa Blanca.
El miércoles la pareja real viajará a Nueva York, donde participará, junto al alcalde Zohran Mamdani, en una ofrenda floral en el monumento para las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001, en el que murieron 67 británicos.
Los monarcas cerrarán su viaje visitando un parque nacional en el estado de Virginia antes de retornar a Washington, donde serán despedidos por Donald y Melania Trump el jueves. (I)


