El Centro de Predicción Climática de Estados Unidos anunció este jueves que el patrón meteorológico de El Niño tiene “probabilidades de surgir pronto” y podría alcanzar niveles “muy fuertes” más adelante en el año.
Se trata del pronóstico más reciente sobre este fenómeno de origen natural que podría agravar los efectos del cambio climático y dejar a poblaciones de todo el mundo vulnerables ante condiciones meteorológicas extremas.
Científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés) señalaron en su último boletín mensual que existe un 82% de probabilidades de que El Niño surja entre mayo y julio, y que se prolongue hasta el próximo año.
Publicidad
Asimismo, existe actualmente una probabilidad superior al 50% de que el fenómeno se vuelva “fuerte” o “muy fuerte” en algún momento entre septiembre y noviembre, según gráficos de la NOAA.
No obstante, los científicos advirtieron que, “si bien la confianza en la ocurrencia de El Niño ha aumentado desde el mes pasado, todavía existe una incertidumbre sustancial respecto a la intensidad máxima que alcanzará el fenómeno”.
También destacaron que “los eventos de mayor intensidad no siempre conllevan mayores impactos meteorológicos y climáticos”, aunque “los eventos más fuertes pueden aumentar la probabilidad de que se produzcan ciertos efectos”.
Publicidad
Publicidad
El Niño, que se manifiesta aproximadamente cada dos a siete años, constituye una de las fases de un ciclo climático natural que afecta a las temperaturas del océano Pacífico y a los vientos alisios.
Influye en el clima a escala global y eleva la probabilidad de sequías, lluvias torrenciales y otros fenómenos climáticos extremos. Además, añade calor a un planeta que ya se encuentra más cálido debido a la quema de combustibles fósiles.
Publicidad
El último episodio de El Niño contribuyó a que 2024 y 2023 fueran el primer y el segundo año más calurosos de los que se tiene registro, respectivamente. (I)


