Unos 350 campesinos, varios de ellos pertenecientes a familias a las que el Estado colombiano les restituyó tierras tras ser desplazadas en 1998 por grupos paramilitares, abandonaron el sector rural conocido como La Secreta, en la Sierra Nevada de Santa Marta, debido a combates armados entre organizaciones de narcotráfico, informaron este domingo fuentes oficiales.