El ataque con explosivos efectuado por delincuentes en el barrio Cristo del Consuelo (Guayaquil) en agosto de 2022 fue el más mortífero para la ciudad en lo que va del siglo. Murieron 5 personas, 17 resultaron heridas y decenas de estructuras de casas quedaron afectadas.

Las amenazas de bomba e incluso atentados consumados ahora son parte de la vida diaria de muchos ecuatorianos, especialmente en las ciudades costeras de Guayaquil, Durán y Machala, aunque en meses recientes también se han registrado atentados con coches bomba en Quito.

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‘Ahora atendemos hasta cuatro amenazas de explosivos al día, antes había dos al mes, lo que más mata es la onda’, dice policía encargado de desactivar bombas

Según la Secretaría de Seguridad del Municipio de Quito, en lo que va del año se han atendido 45 alertas de explosivos en la capital, de las cuales 18 fueron reales y 27 falsas.

Esto responde a la creciente presencia e influencia del crimen organizado en el país. Uno de los atentados más significativos fue el de coche bomba realizado en enero de 2018 por el Frente Oliver Sinisterra, facción disidente de las FARC, contra el cuartel de Policía de la localidad de San Lorenzo, en Esmeraldas. Meses después, la misma organización secuestró al equipo periodístico de El Comercio que estaba realizando reportería en la zona.

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Hasta ese entonces, la percepción reinante era que Ecuador era un país de paso para el narcotráfico, donde no había producción ni presencia de bandas. Cinco años después, las amenazas de bomba y atentados consumados entran cada vez más en el imaginario colectivo de los ecuatorianos como algo más frecuente y, por lo tanto, ‘normalizado’.

Estos actos violentos sirven más que nada, según Juan Manuel Hueso, criminólogo español y docente de la Universidad Internacional de La Rioja, para mantener en un estado de paranoia constante a las fuerzas del orden, además de infundir cada vez más miedo a la ciudadanía.

‘Hoy es un buen día para matar, mas, no para morir’, en esto, en Dios y su familia pensó el policía del GIR que desactivó el chaleco bomba colocado a un guardia

“Es un desgaste. Les obliga a estar dispersos y en constante estrés. Nunca saben realmente si esas amenazas serán reales o no”, apunta Hueso sobre las constantes amenazas de bomba. También podrían servirles a las mafias como una especie de distracción para desviar elementos policiales a un sector donde les convenga que estén.

Hasta que la organización terrorista ETA cesara sus actividades armadas en España, señala, era común que “ciudadanos inconscientes” realizaran amenazas de bombas falsas con el objetivo de cancelar algún evento, pero esto es poco probable en el contexto ecuatoriano.

Los atentados también sirven como presión política, pues en ocasiones son orquestados en respuesta al traslado de cabecillas de bandas criminales de un centro penitenciario a otro.

Más allá de asesinar a personas específicas, apunta Hueso, los criminales buscan que “se los oiga”. Cuando se proponen matar a alguien, les es más fácil usar armas de fuego que utilizar dispositivos explosivos, que muchas veces son de elaboración rudimentaria y poco efectiva.

25 de abril de 2022

Sujetos colocaron explosivos en un auto parqueado afuera de la Cárcel Regional 8, localizada junto a la Penitenciaría del Litoral y La Roca, en Guayas. El 20 de marzo de ese año, en las inmediaciones del mismo centro, también resultaron heridas tres personas tras una detonación de dinamita.

29 de mayo de 2022

Un vehículo con las insignias y colores de un taxi amarillo explotó frente a la puerta principal de un cuartel policial en La Florida, en Guayaquil, la madrugada del 29 de mayo del año pasado. Dos involucrados en el atentado fueron sentenciados a diez años de prisión por el delito de terrorismo.

15 de agosto de 2022

Los policías de la Unidad de Explosivos del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) se encargan de desactivar explosivos. Foto: CORTESÍA DEL GIR

Cinco personas murieron como resultado de una explosión por dinamita en Cristo del Consuelo, en Guayaquil. El atentado terrorista, que también hirió a otros 23 afectados, fue efectuado por sujetos que dejaron explosivos frente a una vivienda del sector. Patricio Carrillo, exministro del Interior, declaró en ese momento que el ataque estaría vinculado a la banda delictiva Los Tiguerones.

1 de noviembre de 2022

Una serie de ataques se registró la madrugada del 1 de noviembre de 2022 en Guayaquil y Esmeraldas, entre la 1 a. m. y las 3 a. m. Cinco uniformados fueron asesinados y se registraron al menos siete atentados de coches bomba en distintas unidades policiales y gasolineras. Catorce miembros de la banda Los Lobos fueron detenidos por presuntamente haber participado en los ataques.

20 de marzo de 2023

Hasta la redacción de Ecuavisa llegaron policías y equipos especiales para investigar el pendrive explosivo que llegó para Lenín Artieda. Foto: Captura de pantalla Foto: Captura de pantalla

El periodista Lenin Artieda, del canal televisivo Ecuavisa, recibió en un sobre manila un dispositivo USB con una carga explosiva, cuya detonación le causó daños leves en una de las manos y en la cara. Otros cuatro periodistas recibieron dispositivos, pero solo el de Artieda llegó al punto de ser detonado.

30 de marzo de 2023

Foto: El Universo

Delincuentes le ataron un chaleco con dinamita en gel a un trabajador de una joyería en Sauces 9, en Guayaquil. Fue secuestrado la noche anterior y dejado con explosivos adheridos al pecho y a las piernas. Elementos del Grupo de Intervención (GIR) eventualmente lograron retirarle el chaleco y detonarlo de forma controlada, sin pérdidas humanas.

30 y 31 de agosto de 2023

Dos atentados consecutivos sucedieron en Quito: uno la noche del miércoles 30 de agosto y otro la madrugada del siguiente día, ambos con coches bomba. El primero detonó en las calles 9 de Octubre y Robles. La segunda explosión fue frente a un edificio del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores, ente que rige las cárceles del país. No hubo víctimas.

31 de agosto de 2023

  • Un cilindro de gas explotó bajo el puente sobre el río Misahuallí, en la provincia de Napo. La policía luego encontró otro tanque de gas con detonantes encima. Además detuvieron a pasajeros de un taxi en el cual encontraron de 40 a 50 tacos de dinamita conectados.
  • Un dispositivo explosivo detonó en la parte baja de un puente en la parte este de Cuenca. No hubo daños materiales ni humanos.

8 de septiembre de 2023

Varios ataques se reportaron este viernes en Puerto Bolívar.

Un grupo de personas uniformadas hizo explotar un auto y realizó más de 50 disparos a dos casas en la parroquia Puerto Bolívar, en Machala, la madrugada del 8 de septiembre pasado. Una de las propiedades también fue calcinada. (I)