Galo Quinto acudió a un centro de salud cuando el rostro se le empezó a hinchar. Para ese momento, él ya había pasado dos meses con dolor de rodillas y cansancio, que atribuyó a su trabajo como albañil. Luego de varios exámenes, el médico le diagnosticó insuficiencia renal crónica, en estadio 5, la última y más grave etapa de esta enfermedad catastrófica.