En América Latina y el Caribe se estima que 30.000 niños y adolescentes son diagnosticados con cáncer cada año y cerca de 10.000 mueren por esta enfermedad, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

En Ecuador, de acuerdo con cifras internacionales del Observatorio Global del Cáncer (Globocan), hay alrededor de 1.027 casos nuevos de cáncer infantil -de 0 a 19 años- al año. De ellos, un 30 % son atendidos en Solca Guayaquil.

Luis Espín, jefe del servicio de Pediatría Oncológica de Solca, explica que el cáncer en los niños, a diferencia que en los adultos, no se puede prevenir. Por ello, destaca la importancia de un diagnóstico precoz, ya que “el 80 % de los cánceres pediátricos se pueden curar, siempre y cuando sean detectados en estadios tempranos”.

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No obstante, el 50 % de los casos llegan en estadio avanzado a Solca Guayaquil, alerta Espín. Ante ello, en el Día Internacional del Cáncer Infantil, este especialista con 30 años de experiencia hace un llamado a los padres para que realicen controles periódicos a sus hijos y estén pendientes de los signos de alarma.

- ¿Cuál es la incidencia del cáncer infantil en Ecuador?

No hay una estadística que sea verificada, porque no hay una estadística a nivel nacional, cada centro tiene su estadística. Hay una estadística internacional (del Globocan, Observatorio del Cáncer) que señala que hay unos 1.000, 1.100 casos nuevos al año en Ecuador, supuestamente.

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En Solca tenemos aproximadamente 260-300 nuevos casos por año, en menores de 19 años. Es decir, que si son 1.000 casos al año, Solca Guayaquil ve un 30 % de todos los cánceres de niños del Ecuador, aproximadamente.

- De acuerdo con los últimos años, ¿estos casos han aumentado, se han mantenido o han disminuido?

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Más o menos tenemos un aumento de 3 % anual, en Solca. A veces aumenta más, a veces menos... En la actualidad ya hay más conciencia del cáncer infantil, por eso hay más diagnósticos y más pacientes. A lo mejor siempre ha sido igual, pero ahora ya se ha hecho conciencia y se lo diagnostica en casi todo el Ecuador.

- Los padres ahora buscan más rápido al médico cuando sospechan que algo no anda bien con sus hijos

No es 100 %, pero ya ha aumentado bastante que los familiares, la población, están pendiente de lo que es el cáncer infantil. Por ejemplo, en los ganglios a nivel del cuello, cuando les sale una masita, la mayoría piensa en cáncer y corren al médico, y ese diagnóstico, de linfoma (cáncer en los ganglios linfáticos), se detecta en estadio temprano, porque la gente ha hecho conciencia.

Luis Espín, jefe del departamento de Pediatría Oncológica de Solca Guayaquil, con 30 años de experiencia, destaca que el 80 % de los casos de cáncer infantil se pueden curar si se detectan tempranamente.

- ¿Cuántas atenciones a niños con cáncer se han registrado en Solca en 2025?

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Unas 4.000 atenciones en consulta externa, de enero a agosto de 2025; y quimioterapia consecuentes, tanto en pacientes hospitalizados como en consulta externa, entre 9.000-10.000 quimioterapias, de enero a agosto (de 2025) en menores de 19 años.

- ¿Estas atenciones han aumentado con relación a años anteriores?

Siempre va en aumento. El cáncer infantil no es como en el adulto, que se puede prevenir. En los niños no se puede prevenir, por eso hay que diagnosticar más rápido, hacer un diagnóstico precoz.

Mientras más rápido se hace un diagnóstico, se tiene un mejor estadio, mejor sobrevida. El 80 % de los cánceres pediátricos se pueden curar, siempre y cuando sean detectados en estadios tempranos.

- ¿Qué pasa con ese 20 %, por qué no puede curarse?

Porque son muy agresivos, de mal pronóstico, no se pueden curar. Una leucemia de alto grado depende de su estudio molecular, lo genético, porque hay marcadores genéticos que son de mal pronóstico, asimismo, los tumores cerebrales.

Todo tiene un fondo genético y también pasa, como en las infecciones, que son resistentes al tratamiento, hacen resistencia a las quimioterapia, por eso, en esos casos, también existe el trasplante de médula ósea para las leucemias.

- ¿Cuáles son los tipos de cáncer más frecuentes en niños?

De los 260 nuevos casos que registra Solca Guayaquil, unos 140 son leucemias, 40 son linfomas y 30 son tumores del cerebro y del sistema nervioso central. Esos son los tres más frecuentes en niños a nivel mundial, casi abarcan el 60-70 % de los tumores (en niños, en el mundo).

El restante porcentaje son otros tipos de cáncer, como de ojo, de hueso, de partes blandas, de riñón, de hígado.

- ¿Cuánto tiempo podría durar el tratamiento?

Las leucemias se curan en tres años; los tumores cerebrales, dependiendo del tumor, van de diez meses a un año; los linfomas, de seis a nueve meses. Ninguno se cura inmediatamente y para decir que está curado se debe esperar cinco años, cuando tenemos el toque de campana.

- ¿Cuántos niños se recuperan, en promedio, por año?

En Solca Guayaquil tenemos una tasa de curación del 60 %. A nivel nacional, según las estadísticas de Globocan, es un 30 %.

Médicos con expacientes de Solca tocan la campana en señal de esperanza, cuando terminan la etapa de remisión. Foto: Archivo

- ¿Qué se requiere para aumentar esa cifra de recuperación en el país?

Eso depende de los tratamientos que se ponen, que los pacientes vayan a recibir los tratamientos. Ahora, con los convenios (internacionales y locales para la entrega de medicinas oncológicas), no hay quien deje el tratamiento.

Antes, hace unos ocho, diez años atrás, la tasa de abandono era del 15 % al 20 %, hoy es menos del 10 %. Aún hay niños que ya no regresan por la idiosincrasia de nuestro país, por la dificultad económica o muchas veces porque viven lejos, en el Oriente, y no pueden venir, se les hace difícil.

- Pero en esos casos, condenan al niño a que pueda morir si no recibe el tratamiento.

Así es. Solca tiene un proyecto —un albergue para adultos y niños— para pacientes que vienen de provincias para que, si tienen tres días de quimioterapia, tengan dónde quedarse los tres días. Y cerca de Solca, la Fundación Casa Ronald McDonald ofrece también residencia, de lunes a viernes. Tenemos bastantes niños de provincias y les damos las facilidades para que puedan recibir su tratamiento.

- A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la OPS impulsan una iniciativa contra el cáncer infantil con la meta de alcanzar al menos 60 % de supervivencia para 2030. ¿Ecuador lo podría cumplir?

Yo creo que sí, porque ahora hay convenios con el St. Jude Children’s Research Hospital que va a dar los medicamentos por cinco años para el cáncer infantil, es una ayuda muy grande.

El resto ya viene de parte de todo lo que hacemos en oncología pediátrica para hacer un diagnóstico precoz. Eso ya queda por parte tanto de universidades como del Ministerio de Salud, donde se da la primera atención al paciente que tiene sospecha de cáncer, para que sean trasladados más rápido a un centro especializado para tratar el cáncer.

- El convenio entre el Ministerio de Salud y Solca se firmó en octubre pasado para recibir esa provisión internacional. ¿Ya les han entregado estos medicamentos?

Al Ministerio de Salud ya le están entregando (los organismos internacionales). A los Solca, de Portoviejo, Quito, Cuenca y Guayaquil, probablemente desde marzo próximo comience la provisión (de quimioterapias) para cinco tipos de cáncer, los más frecuentes.

Cada institución envió un aproximado de los pacientes que atienden y de acuerdo con eso nos dan el tratamiento para los niños por cinco años. Así los niños tendrán un tratamiento continuo.

- Para alcanzar la meta de la OMS de llegar al 60 % de supervivencia de los niños con cáncer en el país, ¿qué se requiere como país?

Que en cada centro de salud, donde se atiende a los niños con sospecha de cáncer, los niños sean derivados muy prontamente, porque si se demora la derivación a un hospital de especialidades oncológicas el tratamiento también va ser demorado y el estadio va aumentar.

Mientras en menos estadio lleguen los pacientes, mejor el pronóstico; mientras más grande es el estadio (la sobrevida) disminuye.

- De los 260-300 casos nuevos que se diagnostican al año en Solca, ¿cuánto por ciento son detectados tempranamente?

Lo que más vemos son leucemias, casi la mitad. Ellos no tienen estadio, tienen grupos de riesgo. Llegan un 30 % en alto riesgo; los linfomas llegan en mejores estadios; los tumores cerebrales llegan en estadios más avanzados. En promedio, un 50 % llega en estadio avanzado. Se necesita una detección más temprana.

- El cáncer, en algunos casos, puede presentarse de manera silenciosa, ¿qué controles se deben hacer a los niños para obtener una detección temprana y que ese porcentaje disminuya?

Uno de los principales signos o síntomas del cáncer es la fiebre. Es difícil decir ese niño con fiebre tiene cáncer, es difícil hacer un diagnóstico, pero para eso está la acuciosidad de los médicos y eso se está estudiando, cómo hacer que los médicos que ven primero a los niños piensen que podría ser cáncer, porque no hay un síntoma que sea patognomónico (manifestación clínica específica y característica de una enfermedad)- que es cáncer. El dolor óseo, por ejemplo, no siempre es cáncer.

- La fiebre, por ejemplo, es un síntoma que puede presentarse hasta por una gripe. ¿A los cuántos días de fiebre se debería visitar al pediatra?

En nuestro medio es difícil, porque tenemos dengue, chikungunya y otras enfermedades que pueden provocar fiebre por cinco días. Una fiebre de más de cinco días de evolución que no cede con nada, hay que sospechar de cáncer.

Un ganglio a nivel del cuello que aumenta de tamaño, dentro de los tres primeros diagnósticos debería ir el cáncer. Un dolor óseo que no cede espontáneamente y que no baja con un analgésico hay que sospechar que podría haber un cáncer. En un niño que todas las mañanas se levanta con dolor de cabeza y vomita, hay que sospechar que puede ser un tumor en el cerebro.

Son sospechas, por eso es que ahora se dice que dentro de los cinco primeros diagnósticos de un paciente que está enfermo debe ir el cáncer. No todas las fiebres son cáncer; no todo dolor óseo es cáncer; no todo niño que vomita en la mañana es cáncer, es difícil, por eso hay que llevarlo al médico.

- ¿Con qué frecuencia se debe llevar a los niños al pediatra?

Para hacer un diagnóstico temprano en los niños hay que hacerle los controles de niño sano, eso es importantísimo, mes a mes hasta al año. Luego, cada dos (al segundo año), cada tres (al tercer año), cada cuatro (al cuarto año) y, de ahí para adelante, mínimo dos o tres veces al año. Yo sugiero que se realicen los controles antes de entrar a la escuela, a la mitad (del año lectivo) y cuando sale al estar de vacaciones. (I)