María Navarrete, de 51 años, asegura que jamás había escuchado sobre la insuficiencia renal crónica hasta que se la diagnosticaron hace seis años: “El doctor me dijo que necesita diálisis urgente, pero tampoco sabía qué era eso. Ahí me explicó, pero pensé que solo sería una vez. No fue así, tuve que estar conectada por horas, tres veces a la semana, para seguir viviendo”.