Mónica Solano afirma que tener un huerto orgánico le da paz, además de ser la alegría de su familia, quienes son los más emocionados al momento de servirse una de sus cosechas, especialmente la berenjena. La propietaria de La huerta de Moni, un emprendimiento de Guayaquil, cuenta que su relación con las plantas nació hace tres años en momentos de cambios y pérdidas, producto de la pandemia.