Científicos determinaron que un sapo exclusivo de Ecuador había sido erróneamente clasificado como Atelopus spumarius. Luego de diversos análisis, los investigadores concluyeron que la especie es distinta de Atelopus spumarius y la bautizaron Atelopus colomai en honor al investigador Luis Coloma, director del Centro Jambato, dedicado a la conservación de anfibios en el país.
La nueva especie está restringida a la cuenca amazónica ecuatoriana en las provincias de Orellana y Pastaza, según la investigación publicada en Salamandra, una revista científica alemana de herpetología.
Publicidad
Tiene una coloración llamativa, con tonos verdes y negros. Las hembras son más grandes que los machos, y pueden presentar diferencias en su coloración en ciertas áreas.
Los autores de la investigación resaltan el descenso poblacional que han sufrido los sapos arlequines en las últimas décadas debido a varias amenazas, como la pérdida de sus hábitats.
Publicidad
Así, los autores de la publicación recomiendan que Atelopus colomai sea situado como en peligro de extinción en la escala de conservación de la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza (UICN), debido a que solo se ha registrado en seis localidades en el país, todas amenazadas por deforestación, el avance de la frontera agrícola, contaminación y construcción de carreteras.
También se ha detectado la presencia del hongo quítrido, considerado una de las causas de extinción en sapos arlequines, pero no se han registrado descensos poblaciones en Atelopus colomai debido a esto.
Los ejemplares de Atelopus colomai fueron encontrados en bosques lluviosos bajos, cerca de ríos y riachuelos. Los machos son territoriales en la época de reproducción (que los científicos creen podría darse en alrededor de todo el año), persiguiendo a otros machos que se acerquen. (I)